Educación mendocina: testimonio revelador

Sueldos de hambre, falta de compromiso de los padres, inversión mal colocada, autoridades ausentes, malas currículas... Estos conceptos parecen repetirse en palabras de padres y docentes con respecto a la educación. El lunes empiezan, otra vez, las clases de la miseria. Un testimonio que mete miedo.

Desde que la psicopedagoga Nancy Caballero escribió en MDZ Online que hay chicos del Polimodal que no saben leer, un verdadero debate se ha encendido en la sociedad.

Encabezada por padres y docentes -las autoridades están de vacaciones, pobres... se lo merecen...- la comunidad educativa ha dado su óptica en nuestro diario. A través de una nota editorial y de diversos reportajes, intentamos ponerle el foco a la educación.

Sueldos de miseria, maestros tan pobres como los alumnos, formación pésima, profesores de historia que no conocen a los personajes, precisamente, de la historia; depósitos de pibes en lugar de aulas, currículas antiguas, gremio cómplice, falta de compromiso y de capacidad, familias ausentes... "ahorros" que provocan hambre... falta de presupuesto, escuelas miserables… Es un problema multicausal, a través del que preparamos miles de chicos, cada año, para la derrota individual y colectiva.

Desde la publicación de Nancy, he recibido distintas cartas de padres y docentes. Quiero compartir una de ellas con ustedes, para alimentar el debate. Leer a la supervisora Beatriz “Taty” Salvioli realmente da frío. Así, es imposible educar a ningún chico. Los invito a entrar a la educación del fracaso.

Dice la educadora:

* Maestros por abajo del límite de la pobreza y un ministro nacional (Sileone) que dice que es impensable hablar de sueldos de 1.900 pesos. El inicial quedó en 1.700,00. Por eso no hay maestros. La gente se recibe pero prefiere trabajar en otra cosa, donde le alcance para comer y criar a sus hijos.

* No hablemos de vocación en estas condiciones porque es una burla.

* Los maestros que quedan trabajan en doble turno para vivir. Gracias a ello el sistema sigue funcionando y el Gobierno hace “como si”. Por supuesto, el que trabaja en doble turno en las condiciones en que están las escuelas trabaja mal, cansado, estresado. Al gobierno le conviene porque por el segundo cargo sigue pagando menos que por el primero.

* Los maestros, en estas condiciones, ni sueñan con capacitarse o meramente actualizarse.

* Todos los funcionarios tienen sus hijos en las privadas, durante la década del ‘90 destruyeron, como todo el Estado, la escuela pública y convencieron a la gente que las privadas son mejores. Razones: los privados se sacan de encima a los chicos con problemas, a los de mala conducta y a los con dificultades de aprendizaje.  Salvo, claro está, que papá tenga mucha plata para comprar el servicio pese a los problemas.

* En las escuelas públicas quedan los chicos con más problemas. No puedo explicar lo que son las escuelas “marginadas” y las rurales: hay desnutrición, visible y encubierta (esta es cuando los chicos, comen pero comen mal).

* La  Dirección de Protección del Derecho a la Alimentación es un antro, donde “afinan el lápiz” (textual) , eso significa que antes les daban a los chicos 25 g de leche y ahora 24, que antes les daban sándwiches de queso y paleta, después de mortadela y ahora “tutucas” o cereal en hojuelas en la mano, 20 g por niño. Fruta de descarte y leche sólo tres veces a la semana, si hay un feriado el que se descuenta es un día de leche, no el de mate cocido.

* Los chicos sufren violencia familiar, maltrato, a veces abuso (no todos gracias  a Dios, no a la Dinaf ni a los Juzgados de Familia), no tienen acceso a libros ni revistas en sus casas porque primero hay que comer, por supuesto. En la escuela tampoco, en la mayoría de los casos. Hace unos días estuve en una reunión de supervisores y las autoridades se sentían felices de la cantidad de programas nacionales (que no son tantos) que hay en la provincia. Lo que no mostraban es la proporción de escuelas que están bajo programa. El programa PIIE (Programa Integral para la Igualdad Educativa) es de la época de Filmus, significaba un aporte de $ 5000,00 por año, en dos cuotas y un aporte variable según la matrícula de cada escuela, una vez al año para útiles. El de útiles este año, no llegó, los cinco mil pesos siguen siendo los mismos (¡Gracias Moreno!) y las escuelas eran 70 en toda la provincia (menos del 10 %). Este año agregaron 60 más, con lo cual llegaremos al 17 %. Este programa proveía una biblioteca de 500 volúmenes al comenzar y nunca más, y elementos tecnológicos: DVD, TV, PC, cámaras de fotos, filmadora. En mi escuela demoraron tres años para instalar el laboratorio de Informática y se les cayeron 5 licitaciones en el camino. Sólo tenían que instalar el cableado. Demoraron un año y medio más para crear el cargo de laboratorista. Las maestras no tienen capacitación en TIC’s.

* En Educación Media invierten más dinero, pero la cosa ya viene mal de primaria, los profesores andan corriendo de escuela en escuela, muchos no tienen preparación pedagógica, son profesionales que se metieron en la docencia por falta de trabajo o por la obra social, o porque se les ocurrió. No saben preparar una clase y hacen lo que pueden.

* Los padres, son otro capítulo, creen que con defender a sus chicos sin medir las consecuencias de lo que hacen o dejan de hacer, los ayudan. Y por supuesto esto no es así. Dejan a los chicos en la guardería oficial y sólo salen a reclamar por anécdotas pasajeras, nunca por las fallas pedagógicas que se acumulan. Seguro ningún papá reclamó porque los chicos no saben leer, si hubieran reclamado por las estufas o por los ventiladores.

* Otro dato al pasar, las famosas libretitas de la Asignación Universal por hijo tienen lugar para una sola firma en el año escolar, o sea para que den las estadísticas de cuántos chicos han vuelto a la escuela. Basta que se anoten, no hay control de fin de año, como en el pago de la escolaridad común de cualquier trabajo, por lo tanto  no hay control de que terminen el año. Basta con que se hayan anotado. Hecha la ley…

* Podemos seguir con datos de este tipo, durante muchas hojas, ¿Les parece que los chicos pueden aprender a leer?

El lunes empiezan las clases otra vez. Como ya estarán en sus lugares de trabajo, iremos a consultar al contador Carlos Alberto López Puelles, a la directora de Nivel Medio y a la de Nivel Primario, al Consejo de la DGE, y a otros funcionarios, por estos y otros problemas planteados en la educación. Está claro que los funcionarios no son los únicos culpables. Sólo son los últimos, los que están a cargo de la gestión, los que son responsables y deben dar respuestas a la comunidad.

Bienvenidos a la educación de la miseria.