El Frente Cívico atraviesa una puja interna que presume de convertirse en crisis si se produce la sanción que pesa sobre el presidente del bloque de Diputados de la UCR y ex cobista, Alejandro Molero.
El motivo de la sanción a Molero pedida por sus pares legisladores del oficialismo se debe a la acusación pública de coimas que hizo el alvearense sobre el voto positivo al emprendimiento minero Potasio, Rio Colorado, a través de una radio de Alvear. Esto desató la furia de los demócratas, ya que la acusación es directa hacia este bloque, pero también molestó a sus diputados cobistas que apoyaron el proyecto.
Las palabras de Molero (foto) fueron: “La verdad, acá la billetera mata galán. Acá quedó evidenciado que son muy frágiles al menos las posturas y las convicciones de algunos legisladores”. Y agregó: en el oficialismo: “Consiguen los votos del Partido Demócrata fundamentalmente. A partir de ahí hay bloques que cambian su estrategia y posiciones personales”.
Por esta denuncia es que se presentó una “cuestión de privilegio” para el radical, una especie de sanción que podría derivar en una suspensión o expulsión.
Ante esta situación se podría pensar que Molero sería respaldado por su bloque o por el Frente Cívico Federal, pero esto no ha sucedido, o al menos sus pares no han mostrado un gran interés en defenderlo. Al contrario, está "complicado", muchos ya le habrían “soltado la mano” y otros esperan que “aprenda de sus errores”.
Los cobistas en especial están “dolidos”, porque Molero perteneció al bloque hasta abril de este año, pero luego junto a Roberto Infante pasaron al radicalismo. Este punto es fundamental ya que algunos diputados del ConFe, no le perdonan esta traición y mucho menos que ahora, los involucre en un asunto de coimas, por esto quieren darle un escarmiento.
Entre las especulaciones políticas que se tejen por estos días, indican que el presidente del bloque de Diputados cobistas, Andrés Marín, sería uno de los más duros críticos del alvearense y esto porque ante una posible fusión de bloques debería disputarle la jefatura radical a Molero.
Consultado por MDZ, Marín, desmintió esta versión. “No nos unificaremos al menos hasta principio de año”, señaló. Por eso aseguró que quienes quieren imponer esta hipótesis “están equivocados”.
Sin embargo, el cobista, aclaró que no le cayó nada bien las palabras del radical, y por esto manifestó que: “debe ser sancionado, pero tampoco me parece que se lo deba expulsar”.
En esta disputa política, los radicales, no están fuera porque el ex cobista cuando pasó al bloque radical fue resistido por Iglesistas y Gineristas, aunque respaldado por legisladores que responden al intendente, Alfredo Cornejo y al senador nacional, Ernesto Sanz.
Los diputados con más trayectoria dentro del bloque, no vieron con buenos ojos que Molero llegara de otro partido y de un día para el otro ocupara la jefatura radical. Esto se pudo observar en estos meses, ya que la UCR, no se ha mostrado unificado en la Cámara baja.
Con este escenario es que ahora, el alvearense, debe el 12 de agosto, hacer su descargo en la Comisión de Derechos y Garantías que estudia su caso.
El diputado, ya ha anticipado que no hablará con los medios. No sólo porque quiere preservarse hasta ese momento, sino también porque sabe que “hablar de más” podría costarle en estos momentos su presidencia y el poco respaldo que ha cosechado desde que hizo su acusación.