La alegría tras el triunfo inundó los ojos de lágrimas del arquero y capitán del equipo español Iker Casillas mientras era entrevistado por su novia, la periodista Sara Carbonero, para las cámaras del canal Telecinco de España.
Al enumerar a las personas a las cuales les dedicaba la obtención del torneo, el portero se quebró pero siguió adelante y terminó besando a la cronista. “Nos vemos en casa”, le dijo antes de irse.