El karma: Holanda siempre queda a las puertas del cielo

Como en 1974 y 1978, la selección naranja perdió en la definición; "ganó el mejor", reconoció el técnico Van Marwijk.

Foto: EFE
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JOHANNESBURGO (De nuestros enviados especiales).- Algunos refranes tienen su parte positiva y su parte negativa; su propuesta y contrapropuesta. Y, entre ellos, hay un binomio de estos al estilo cara y ceca, que sobresale por sobre el resto. Holanda apostaba a "la tercera es la vencida", pero, finalmente, se impuso eso de "no hay dos sin tres". Como en Alemania 74 y Argentina 78, la historia se escribió de la misma manera: Holanda perdió la final de un Mundial.

El candidato silencioso, como llamaban a este plantel integrado por una talentosa y heterogénea camada de futbolistas, no pudo hacer el ruido deseado en un campeonato que es la cuenta pendiente de un país que tiene el triste récord de haber caído en el último partido del torneo por tercera vez en su historia, con el agregado de que es la segunda ocasión en que la derrota le llega en el tiempo suplementario, igual que la definición desarrollada 32 años atrás, en el estadio de River. 

Aquella primera vez, en Alemania, Holanda no llegaba en silencio. El equipo tenía un líder exquisito, consagrado desde el talento futbolístico: Johan Cruyff. Con un juego vistoso y efectivo, ese conjunto fue bautizado como la Naranja Mecánica y logró algo que pocas veces se consigue en la historia: que el segundo fuera tan recordado como el campeón, o más. 
Cuatro años después, en nuestro país, Holanda presentaba un equipo sin algunas de las estrellas que habían brillado en el firmamento del fútbol en 1974. La renovación y los cambios de nombre no diezmaron a la selección naranja, que, contra muchos pronósticos, logró llegar a la final ante la Argentina. Después del 1-1 en los noventa minutos, los goles de Mario Alberto Kempes y de Daniel Bertoni les dieron el triunfo decisivo a los locales y la segunda desilusión a los europeos. 

A esa historia se le agrega la escrita ahora, en Sudáfrica. Holanda llegaba con una cadena de victorias en las eliminatorias y en el torneo. Eso equiparaba, en parte, el favoritismo que despertaba el juego del toque vistoso de España, considerado el favorito para la mayoría del ambiente del fútbol. Y, por tercera vez, Holanda se quedó golpeando las puertas del cielo y sin poder entrar... 

Pero si algo caracterizó siempre a los holandeses fue la hidalguía para reconocer las derrotas. Ayer se repitió. "España es la mejor nación de fútbol. Ganó el mejor equipo", fue la frase más destacada del entrenador Bert van Marwijk. "Me hubiera gustado ganar, aun sin jugar un fútbol tan bonito", se lamentó. 

El técnico también se disculpó por el juego rudo de los holandeses, que recibieron un total de nueve tarjetas amarillas, dos de ellas para John Heitinga, que salió expulsado. "Normalmente, no es nuestro estilo jugar con faltas tan fuertes, pero era una final y hubo fouls en ambas partes", se justificó Van Marwijk. 

También hizo referencia a lo sucedido en el transcurso de los 120 minutos de juego: "Cuando pienso en el partido, sobre todo en la primera mitad, es como si hubiera muchísima tensión en nuestro equipo. Intentamos jugar nuestro fútbol pero en la primera mitad no fue suficiente.

Creo que nos sorprendió todo. No creo que nadie esperara que Holanda fuese a estar en esta final, ni tan cerca de la rueda de penales. Y pudimos incluso marcar un gol por medio de Robben. Estoy muy desilusionado. Pudimos haberlo hecho mejor y aprovechar mejor las ocasiones que tuvimos para anotar". 

El capitán, Giovanni van Bronckhorst, siguió el mismo camino de hidalguía y elogio hacia la consagración del rival. "Tengo que felicitar a España por la victoria. Hemos tenido ocasiones para marcar, pero al final hemos perdido", aseguró. "No soy campeón del mundo, pero me alegro por ellos", dijo el jugador de Feyenord, que destacó el buen Mundial que hizo España y el hecho de que hayan confirmado su buen momento cuando todo el mundo les apuntaba como los favoritos. 

Hubo, de parte del capitán, una queja hacia al arbitraje. "Nos hemos quedado cerca de los penales, pero al final la decisión del árbitro nos perjudicó", indicó, en referencia al "córner que todo el estadio vio que no nos concedió" y que precedió al tanto de Andrés Iniesta. Además, Van Bronckhorst confirmó que el de ayer fue su último partido como profesional. "He hecho muchas cosas en mi carrera y ahora quiero hacer otras", dijo. 

Igualmente, la sensación de tristeza domina a este equipo, que no puede escapar del karma de la caídas en finales. "Podríamos haber ganado. Quizá mañana o después lo vea de otra forma. Pero realmente pienso que nos fue muy, muy bien, por haber llegado tan lejos. Es muy decepcionante; estuvimos muy cerca", dijo el director técnico Van Marwijk. Muy cerca, como las otras dos veces... 

*Información provista por canchallena.com
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