Enfundados en banderas y camisetas rojas y amarillas, enfervorizados simpatizantes españoles -con varios argentinos que acompañaban la alegría- se acercaron al centro de Buenos Aires.
Durante el partido final de la Copa del Mundo ante Holanda, un punto de encuentro fue la embajada española en la ciudad, ubicada en avenida Figueroa Alcorta al 3100.
En ese mismo lugar, los seguidores de la "Furia" se habían reunido para vivar el triunfo de los dirigidos por Vicente del Bosque sobre Alemania, aquel verdugo de Argentina.
La alegría y los festejos de los españoles -que son muchos en Buenos Aires y el resto del país- prometen seguir en las próximas horas luego de una conquista que quedará en la historia.
En el Obelisco, aparecieron incluso turistas que se hallan de paso por Buenos Aires y hasta una improvisada orquesta, con un gaitero que hacía las veces de director. Ellos tocaron para las cámaras.
No faltaron las vuvuzelas, bufandas y todo otro elemento colorido para enarbolar y mostrar pasión por los nuevos campeones del mundo.
Se hizo sentir el festejo español en el Obelisco
Tras la obtención de la Copa del Mundo, los integrantes de la comunidad española en Buenos Aires también eligieron un símbolo porteño, el Obelisco, para desatar el festejo.