A Kaká le toca ser primera figura

"Todas las individualidades destacadas que ganaron títulos tuvieron el respaldo del equipo", dice.

Foto: EFE
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Más que por futbolista, Kaká bien podría pasar por uno de los tantos socios de aspecto aristocrático que van a jugar al golf al exclusivo Randpark Club. Ni un pelo desacomodado, afeitado por la mañana, una sonrisa de publicidad de pasta dentífrica, un discurso fluido, nunca fuera de tono. De hecho, al mediapunta brasileño se lo ve completar algunos hoyos en el predio donde se concentra el plantel, como una manera de relajarse, de centrarse en las grandes responsabilidades que le esperan y de dar un carpetazo a una temporada en la que no terminó de hacer pie en Real Madrid, que hace algo menos de un año le compró el pase a Milan por 65 millones de euros. 

Quienes más lo conocen cuentan que Kaká, de 28 años, está feliz en el seleccionado de Brasil, en el que ansía convertirse en la individualidad determinante que no fue en Real Madrid, y muy motivado para conquistar el hexacampeonato mundial, luego de una temporada vacía de títulos y reconocimiento en su primera incursión en el fútbol español. Pocas veces encontró su lugar en el esquema de Pellegrini, y las lesiones le quitaron continuidad. 

La exigencia sobre Kaká no será menor. Es la primera figura de un plantel que, a diferencia de los que participaron en otros mundiales, está bastante despoblado de cracks del medio hacia adelante. El director técnico, Dunga, antepone la consistencia colectiva a los solistas. Pero siempre tiene que haber uno por delante de todos. Y ese papel ahora le cabe a Kaká, que aquí disputará su tercer Mundial, con la diferencia de que éste será el primero en el que su protagonismo debe estar por encima del resto de sus compañeros. Podría hacerle sombra Robinho, que está en pleno proceso de relanzamiento de su carrera tras no encajar en Manchester City y volver a Santos. 

"Estoy acostumbrado asumir grandes responsabilidades, a los desafíos importantes. Pero siempre que se obtiene algo es por la fuerza del grupo. Todas las individualidades destacadas que ganaron títulos tuvieron el respaldo del equipo. Así fue con Romario en el Mundial 94 y con Ronaldo en 2002", expresó Kaká, muy consustanciado con el mensaje del trabajo codo a codo que transmite Dunga. 

Si de algo no se duda es de la calidad de Kaká, debidamente premiada por la FIFA con la distinción al Mejor Futbolista del año en 2007, cuando Boca lo sufrió en la final del Mundial de Clubes. La inquietud pasa por la condición física de este ferviente devoto de Jesús. Desde principios de año, una pubialgia, producto de la inflamación en los aductores, lo obligó a compartir más tiempo con los kinesiólogos que con sus compañeros. A partir del 10 de marzo, estuvo un mes y medio sin jugar. Ese día, Real Madrid fue eliminado en la Liga de Campeones por Lyon, y Pellegrini lo reemplazó antes del final. La esposa de Kaká, presente en la tribuna del estadio Santiago Bernabéu, cometió una imprudencia incompatible con la discreción que él cultiva: reprodujo por Twitter un comentario del representante del jugador, en el que trataba a Pellegrini de "cobarde" e "incompetente" por haberlo sustituido. 

Kaká, que el miércoles disputó el primer tiempo del amistoso frente a Zimbabwe (3-0), es optimista sobre su estado de forma: "Voy a llegar al debut [el 15, frente a Corea del Norte] en óptimas condiciones. La lesión ya no me molesta. Al principio, estuve preocupado, pero ya no. Con las tres sesiones diarias de entrenamiento que realizo, me siento cada vez mejor. Quedan varios días para completar la preparación". 

Algunas de las declaraciones de Kaká requieren ser contextualizadas y una lectura no tan superficial. Por ejemplo, cuando dice: "La manera en que nos estamos preparando es la mejor para salir campeón". Es una crítica velada a la dispersión y el aburguesamiento que condenaron a Brasil hace cuatro años, cuando fue eliminado por Francia en cuartos de final. Kaká reniega de aquel cuadrado mágico que le tocó integrar con Ronaldinho, Ronaldo y Adriano (ninguno de los tres fue convocado para venir a Sudáfrica). A Kaká lo salvó su profesionalismo y su compromiso con la canarinha . Ahora está rodeado de jugadores complementarios, como Elano, Gilberto Silva y Felipe Melo. A él le corresponde lanzar en ataque a esa flecha que es Luis Fabiano (Sevilla), también maltratado últimamente por las lesiones. 

"...Esta es una selección muy equilibrada y eso es de vital importancia. Somos compactos y tenemos jugadores que pueden definir en cualquier momento", aseguró Kaká, identificado con el estilo pragmático que destila este Brasil. No tiene palabras de consuelo para los nostálgicos del jogo bonito . "La posibilidad de dar espectáculo, de brillar, varia de un partido a otro, según las circunstancias. No hay mejor espectáculo que levantar la Copa". Y se agarra del 3 a 1 a la Argentina, en Rosario, por las eliminatorias, para defender a ese Brasil calculador que liquidó al equipo de Maradona: "Lo importante es ganar. Aquel 3 a 1 fue muy bonito, para mí fue un gran espectáculo?". 

40 son los partidos que jugó Kaká en la temporada 2009/10, entre Real Madrid y el seleccionado brasileño (foto). Con el club merengue disputó 32 encuentros e hizo nueve goles. Con el conjunto verdeamarelho, jugó siete y no anotó. 

* Información provista por Canchallena.com
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