Pastore, mediocampista del Palermo de Italia, es el único integrante del plantel argentino que llega al Mundial sin haber debutado, fuera de amistosos, con la "albiceleste", algo muy distinto a lo que viven jugadores como Juan Sebastián Verón y Gabriel Heinze, que suman 69 y 63 partidos con el equipo, respectivamente.
"Yo estoy muy ansioso, quiero manejarlo como lo hacen ellos", dijo Pastore a Reuters el jueves señalando a Heinze y Verón, los más experimentados del plantel argentino que jugará el Mundial de Sudáfrica.
"Los más experimentados se acercan para aconsejarme. Uno puede aprender y sacar provecho siempre", agregó el habilidoso mediocampista.
Pero pese a los nervios antes del debut, el 12 de junio en Johannesburgo ante Nigeria por el Grupo B que también integran Grecia y Corea del Sur, Pastore reconoció que se siente muy feliz de vivir esta etapa premundialista.
"Es muy lindo, estoy en una situación en la que todo jugador quiere estar. Estoy disfrutando mucho", destacó el mediocampista de 21 años.
Pastore es un jugador reconocido por su destreza para esquivar rivales y llegar a posiciones de gol. Fue una de las figuras del equipo de Huracán subcampeón del torneo Apertura 2009 de Argentina antes de ser transferido a Europa.
En el plantel argentino es señalado como el reemplazante natural de Verón y tanto los hinchas como la prensa argentina creen que tendrá posibilidades de jugar teniendo en cuenta que el mediocampista de Estudiantes de La Plata tiene 35 años y podría salir en algún partido para cuidar su físico.
Pero Pastore dijo no estar seguro de que si entra al campo de juego lo hará en lugar de Verón.
"Todo depende de lo que se de en el partido y hasta que Diego me de una posición. En estos momentos me está poniendo un poco por afuera", destacó.
Pastore envidia la tranquilidad de sus compañeros
La selección argentina tiene muchos futbolistas consagrados que saben manejar el nerviosismo previo a una Copa del Mundo. Pero este no es el caso de Javier Pastore, quien sin tapujos confesó que siente un poco de envidia de sus relajados compañeros.