Originaria de la ciudad de Bassano de Grappa, al norte italiano, esta bebida se ha convertido en el aguardiente más tradicional en el mundo de los licores. Conocido también como vino grapa, está elaborada a partir del bagazo de la uva resultante del prensado en la producción de vino. En su elaboración se mantiene una graduación alcohólica que varía entre los 40 y 50 grados.
A la vista, se llega a percibir cristalina y brillante. Al paladar, una buena grapa permite sentir la presencia de la pasa de uva, suave e intensa. Su aroma frutal es fuerte y persistente, aunque no llega a ser agresivo. Se elabora a partir de diversos varietales como merlot, cabernet, malbec, etc.
Con el auge de la cocina gourmet, más la evolución del vino y la grapa, su desarrollo ha proliferado en los principales países productores vitivinícolas del mundo entre los que se destacan Italia, Alemania, España, Francia, Grecia, Hungría y Estados Unidos, entre otros. Si bien estos han sido los responsables tradicionales de elaborar distintas variedades, hoy nos enorgullece anunciar que es una grapa de origen mendocino la que actualmente ostenta la medalla de oro.
“Destillata” es uno de los concursos de mayor envergadura y reconocimiento en materia de destilados y espirituosas. En su última edición realizada en Austria, luego de evaluar 1600 muestras, se determinó que la mejor Grapa del mundo se produce en nuestra provincia.
Se trata de un producto elaborado en Guaymallén con orujo de uva Cabernet que compitió entre 149 productos de los principales países y obtuvo la mejor calificación. Una de sus particularidades, es que esta grapa se elabora en forma artesanal pero con el respaldo de un alto nivel de tecnificación, siendo Sol de Los Andes uno de los pocos establecimiento del país que trabaja con tecnología de vanguardia.
Tips para degustar
La grapa se puede acompañar en distintos momentos del día: una gotita en el café de la mañana (muy característico en España), como aperitivo o también como acompañante de un buen postre.
Una característica especial que distingue a las grapas es su envase, sofisticado y elegante a la vista. Para su delicada degustación se debe enfriar a 13 grados (cuando se trata de una aromática), y a 17 grados cuando es añeja.