PUERTO ELIZABETH (De un enviado especial).- "No puedo ni hablar", balbuceaba Luis Suárez, el autor de los dos goles uruguayos, mientras seguramente recordaba los oscuros pasadizos de su vida.
"Tengo una felicidad enorme, siendo joven uno sueña con estos momentos. Es irrepetible el momento que estamos viviendo", afirmó el delantero de Ajax, de Holanda, aguijoneado por una niñez de soledad y precariedad, fruto del abandono.
El padre del nuevo goleador de Sudáfrica 2010 abandonó a su mujer y a sus siete hijos en precarias condiciones en Montevideo, desgracia que Suárez se limita a reflejar como "una etapa muy dura", aunque con la mirada esquiva ante el acoso periodístico.
Con sus dos goles ante Corea del Sur, Suárez, de 24 años, se sumó a la línea de máximos artilleros (3), al igual que Gonzalo Higuaín, el español David Villa y el eslovaco Robert Vittek.
Aunque los recuerdos caprichosos no le dan tregua, el tema del delantero de Ajax es el fútbol y los goles. "Obviamente que uno quiere que le vaya bien, más en un Mundial, y de a poco el sueño se va cumpliendo", deslizó ante las cámaras de televisión, poco después de su hazaña bajo la lluvia.
Todavía no caía por la conquista de su segundo gol, ese remate de derecha con comba que pegó en el poste y entró, desafiando la complicada inercia de la Jabulani: "No lo podía creer, no me daba cuenta de que la pelota iba a entrar. Lo único que quiero es disfrutar", musitó el delantero al recordar la segunda red, emocionado, con su historia de pesares y sacrificios oculta.
Suárez llegó a Europa en 2006 a Groningen, de Holanda. Catorce goles tras aquel desembarco lo llevaron al club más grande de ese país, Ajax, que pagó 7,5 millones de euros por su pase.
Ricardo, aquel entrenador que a los 14 años le lanzó el ultimátum, debió haber aparecido entre sus sombras en los vestuarios."O empezás a entrenarte y a centrar tu vida, o te vas de aquí", le gritó Ricardo, el DT que lo dirigió de adolescente, cuando vivía en el caos y la bebida, la noche y cierta rebeldía que amenazaban con matar al futbolista. Vaya si Luis entendió el mensaje.
*Información provista por canchallena.com
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El goleador de aquella niñez difícil
Luis Suárez fue abandonado por su padre junto con sus seis hermanos; en la adolescencia cayó en la bebida y la noche; hoy disfruta de la vida.