Cómodamente sentados en Hanfield Square, un patio de bares y restaurantes del centro de la ciudad de Pretoria, tres hoolinganas se dedican a la reventa de entradas para los partidos del Mundial, incluido el de Argentina y México del próximo domingo.
La práctica de los ingleses es similar a la utilizada por los barrabravas argentinos, que se sacaron fotografías con una gran cantidad de entradas que venden en las inmediaciones de los estadios sudafricanos.
"Tickets for Sale", podía leerse en un cartelito de papel escrito a mano sobre la mesa de uno de los bares de la plaza de comidas, donde a plena luz del día tres británicos disfrutaban de sus cervezas mientras revendían ilegalmente entradas a 160 dólares.
Tenían tickets para el partido entre España y Chile, que se disputa esta noche en el estadio Loftus de Pretoria, así como también para el duelo entre Argentina y México de octavos de final, entre muchas otras opciones.
El precio de las entradas es de 160 dólares, la misma suma de dinero que figuraba en el ticket oficial, probablemente perteneciente a una partida de protocolo o conseguida a mitad de precio.
La reventa de tickets está prohibida y la FIFA instó a las autoridades sudafricanas a combatir esta actividad al tiempo que pidió a los hinchas que compren las entradas por las vías oficiales, aunque muchos seguidores suelen quejarse porque no consiguen los billetes a través de la venta telefónica ni de internet.
Renato, un simpatizante mexicano, contó que tenía tickets de más que había comprado para el partido de España y Chile, y los vendió hoy a 250 dólares, porque los pagó 230.
"Cuando compras tickets a través de la FIFA, al precio que figura en el billete hay que sumarle los impuestos y un extra por la gestión, y terminas pagando más de lo que dice en el papel”, explicó.
Los hooligans también se dedican a la reventa
Al igual que los barrabravas argentinos, los ingleses se dedican a revender tickets en Pretoria. Los precios, incluso son más bajos que por medios oficiales.