Tragedia en España: apuntan a la imprudencia

Las víctimas estaban cruzando las vías por un lugar indebido cuando iban a celebrar la verbena de San Juan en la playa. Las autoridades  aseguran que existían los pasos adecuados  para transitar.

Foto: El País
Foto: El País

Doce personas han muerto la noche del miércoles, la mayoría de ellos jóvenes, y otras 14 han resultado heridas, tres de ellas en estado crítico, tras ser atropelladas por un tren Alaris en el apeadero de Castelldefels Playa (Barcelona). El accidente se produjo sobre las 23.23 del miércoles, en plena verbena de San Juan, poco después de que el grupo, formado por cerca de una treintena de personas, bajara de un convoy de Cercanías y se dirigiera hacia la playa cruzando las vías. Los cuerpos de las 12 víctimas han sido trasladados al Instituto de Medicina Legal de la Ciudad de la Justicia de Barcelona, una vez ordenado el levantamiento de los cadáveres. El consejero de Interior, Joan Saura, asegura que la idenficación de los cuerpos "no será fácil" y que, en algunos casos, incluso puede tardar días. Todos los heridos tienen entre 16 y 26 años, excepto una mujer de 45 años. Es el segundo accidente ferroviario más grave en España en los últimos 30 años.

Testigos y autoridades apuntan a la imprudencia como la causa del accidente. En ese sentido se ha expresado esta mañana el ministro de Fomento, José Blanco, desde Luxemburgo, donde preside la Cumbre del Consejo Europeo de Transportes. El titular de Fomento ha ordenado abrir una investigación para aclarar lo sucedido. El presidente de la Generalitat, José Montilla, también ha hablado de un "gesto de imprudencia".

Una primera versión de los testigos aseguraba que el paso subterráneo se encontraba cerrado, lo que obligó a las víctimas a cruzar por el tendido del ferrocarril. Sin embargo esto ha quedado desmentido después. El alcalde de Castelldefels, Joan Sau, ha dicho en declaraciones a la Cadena Ser que el accidente se ha debido a una "imprudencia", porque el túnel estaba abierto y que si se hubiese usado "no estaríamos hablando de esta tragedia", extremo que ha sido confirmado por el consejero de Interior, Joan Saura.

Al parecer, el paso, de 3,5 metros de ancho, según informa Fomento, estaba muy lleno y la impaciencia llevó a las víctimas a cruzar por la vía. Fomento también asegura que cuando se remodeló la estación se recrecieron los bordillos para que fuera más difícilo acceder a la vía.

En declaraciones a la Cadena Ser, Montilla ha pedido "prudencia" y ha asegurado que es el momento de estar con las víctimas. "Habrá que ver si el paso subterráneo estaba colapsado o no", ha afirmado al ser preguntado sobre el estado de las salidas. La confusión puede deberse a que a pocos metros hay un paso elevado sobre las vías del tren que se cerró en octubre cuando se inauguró el subterráneo con la remodelación de la estación.

Montilla, Saura, y la consejera de Salud, Marina Geli, han visitado junto al alcalde de Castelldefels el escenario del accidente. El presidente catalán ha declarado el día de hoy jornada de luto oficial en Cataluña.

Estado de los heridos

Según la Generalitat, cuatro de los 14 heridos por el accidente han sido dados de alta. Uno del hospital de Viladecans, dos del hosplital Clínic de barcelona y uno del hospital general de l'Hospitalet. En el hospital de Bellvitge hay una mujer en estado muy crítico. La consejera de Salud, Marina Geli, ha manifestado su preocupación por esta persona: "Nos preocupa la vida, especialmente, de esta mujer de 25 años hospital de Bellvitge". El resto de los heridos está en estado grave, la mayoría debido a politraumatismos.

Andrés, propietario de una tienda de víveres frente a la estación, explica que vio cómo un grupo de 20 o más personas trataban de cruzar las vías para acceder a la playa sin hacer uso del paso. "Me metí en la tienda y justo cuando entraba oí un ruido como si aplastaran piedras", contaba en plena conmoción. "Luego me di cuenta. No eran piedras, eran personas. Les había pasado el tren por encima. Creo que todo se debió a una imprudencia", repetía.

Los servicios de emergencias llegaron pocos minutos después del siniestro. Pese a ello, varios heridos ya habían sido trasladados a los hospitales cercanos por vecinos con sus vehículos particulares. La escena que se encontraron era aterradora, según contaron conmocionados algunos trabajadores. "Hay cuerpos que están absolutamente destrozados. Les ha pasado el tren a toda velocidad por encima y los trozos de cuerpos están por todas partes", explicó uno de ellos.

El Servicio de Emergencias Médicas envió al lugar de la tragedia 24 ambulancias y 15 vehículos de bomberos. Los heridos fueron trasladados a los hospitales de Bellvitge; Moisés Broggi, de Sant Joan Despí; al de Viladecans; y al Clínic de Barcelona. Al hospital de Bellvitge, de la cercana ciudad de L'Hospitalet de Llobregat, los servicios de emergencia trasladaron al menos a cuatro de los heridos. En el servicio de urgencias aguardaban unas cinco familias, la mayoría de ellas de origen latinoamericano, que tenían a parientes ingresados. Un miembro de los servicios de emergencia relató a este periódico que lo ocurrido era "una absoluta masacre. Había cuerpos descuartizados esparcidos por las vías".

Charly, un joven vestido de blanco completamente manchado de sangre, natural de Ecuador, comentó que la situación, después del atropello mortal fue "dantesca". "Nos bajamos del tren de cercanías y como el paso subterráneo estaba cerrado casi todos los pasajeros optamos por cruzar la vía. Pero el tren que venía pitó demasiado tarde, casi cuando estaba encima de nosotros. Vi a mucha gente herida, era horroroso, calculo que hubo una docena de muertos", aseguró.

Este testigo esperaba en la sala de emergencias junto a su esposa, herida en una pierna, con quien intentaban localizar a una tía que estaba desaparecida. "Estamos angustiados. Lo que me cabrea es que el tren ni frenó después de atropellar a todo el grupo". Tres horas después de la tragedia, con la zona fuertemente acordonada por la policía y los servicios de emergencias, la mayor parte de Castelldefels seguía celebrando entre petardos y hogueras la noche más corta del año.

A las dos de la madrugada, agentes de los Mossos d'Esquadra (policía autonómica catalana) tomaban declaración a varios de los supervivientes. Hasta la estación también fueron trasladados varios equipos de psicólogos para atender a las víctimas y de medicina legal para recoger los cuerpos y proceder a su reconocimiento. También acudió el juez de guardia para ordenar el levantamiento del cadáver.

Vecinos de Castelldefels que residen cerca del apeadero -muy concurrido en la época de verano pues comunica directamente con la playa- recordaron que en esta estación ha habido más accidentes, pues los pasajeros suelen cruzar las vías directamente haciendo caso omiso de los dos pasos existentes, el elevado y el subterráneo. El servicio de Protección Civil de la Generalitat activó a medianoche la fase de emergencia uno del plan de emergencias de Cataluña. Protección Civil ha habilitado el centro cívico Frederic Mompou, en la plaza Joan XXIII de Castelldefels, para atender a los familiares de las víctimas.