Holanda ganó los ocho partidos de su grupo clasificatorio y accedió al Mundial con total comodidad. En Sudáfrica suma sus partidos por victorias, ya que se impuso a Dinamarca (2-0) y a Japón (1-0), por lo que está a la espera del tercer encuentro, ante la eliminada Camerún, para confirmar si es primera o segunda de grupo.
En cualquier caso, el equipo que entrena Bert van Marwijk todavía debe mejorar mucho para acercarse a ser el que practicaba el fútbol total en los años setenta, cuando alcanzó dos finales de la Copa del Mundo que perdió ante Alemania en 1974 (1-2) y frente a Argentina en 1978 (1-3).
Holanda completó, además de una excelente fase de clasificación, una buena etapa de preparación previa al Mundial, con la única contrariedad de la lesión de uno de sus mejores futbolistas, Arjen Robben, que se incorporó tarde al grupo y que todavía no ha debutado en el torneo.
Van Marwijk, en declaraciones recogidas por FIFA.com, afirmó que estaba "admirado" por la "serenidad" exhibida por sus jugadores en sus primeros partidos, contra selecciones que se cerraron y no salieron a jugarle el partido.
"Contra los daneses y los japoneses, ganamos sudando. Prueba de que estamos a punto físicamente", se felicita van Marwijk, quien considera que los rivales se cierran para hacerles caer en la trampa y pillarles en un contragolpe.
También señaló que el objetivo ante Camerún es obtener una victoria que permita al equipo holandés garantizar la primera posición del grupo.
La trayectoria de los holandeses en el Mundial no ha estado en los últimos años a la altura del equipo que dirigió desde el banquillo Rinus Michels en los años setenta del pasado siglo, con Johann Cruyff como líder dentro del terreno de juego.
Desde entonces, sólo el título europeo obtenido en 1988 en Alemania destaca en el palmarés de la selección holandesa, que incluso quedó fuera de los Mundiales de España (1982), México (1986) y Corea-Japón (2002) y que decepcionó en la Eurocopa que se disputó en 2008 en Suiza y Austria.
Una de las armas del equipo holandés, que ya demostró en la fase de clasificación para el Mundial, es la defensa, una línea compacta y regular que, sin alardes, ha llevado adelante al equipo. En esa misma línea se mostró el conjunto europeo en los dos primeros encuentros del grupo, en los que el guardameta Maarten Stekelenburg no ha recibido un solo tanto.
Holanda afronta el Mundial con las ausencias de dos jugadores emblemáticos en la historia reciente de la selección como son Edwin van der Sar y Ruud van Nistelrooy y con Robben como estrella, aunque cuenta con Dirk Kuyt, Mark van Bommel, Joris Mathijsen, Nigel de Jong, Giovanni van Bronckhorst, Rafael van der Vaart, Robin van Persie y Wesley Sneijder.