El obispo de San Carlos de Bariloche, Fernando Maletti, pidió hoy "cordura" tras el homicidio del adolescente de 15 años en un presunto caso de "gatillo fácil", al advertir que "las respuestas violentas todavía no han terminado" en una ciudad a la que definió como "esquizofrénica".
De esta manera, la Iglesia se refirió al estallido social en la ciudad patagónica tras la muerte Diego Bonefoi, de 15 años, quien falleció durante un confuso episodio con la Policía, y luego un adolescente de 16 años y un joven de 29 murieron en manifestaciones y enfrentamientos con la fuerza de seguridad.
"En esta ciudad esquizofrénica, con un cordón cinco estrellas y muy cerca una pobreza pronunciada, cuesta que estas realidades convivan y que convivan bien", reconoció hoy el obispo Maletti.
Maletti dijo que estuvo en el barrio Boris Furman, donde o Bonefoi recibió un disparo de parte de un efectivo de la comisaría 28 y reconoció que allí "no encontró un referente para poder tender puentes", porque "estos chicos forman grupos espontáneos".
Los restos del joven Diego Bonefoi serán inhumados este mediodía en el cementerio municipal donde una multitud acompañara el féretro hasta su última morada.
Por otra parte, los barrios del Alto barilochense volvieron esta madrugada a la calma tras los violentos incidentes que siguieron después de la muerte de Bonefoi.
En el barrio Boris Furman y las inmediaciones de la Comisaría 28, donde murió Bonefoi se centraron los principales incidentes, hubo disturbios aislados hasta las 3.30 de hoy, y luego todo se tranquilizó.
Hasta esa hora, pequeños grupos de jóvenes sostuvieron enfrentamientos con la policía arrojando piedras e intentando acercarse a la Comisaría para encender fuego, que eran dispersados sin que se produjeran heridos.
Los violentos incidentes comenzaron el mismo jueves a la mañana, tras conocerse la muerte del adolescente, y se agravaron por la tarde, cuando murieron baleados otros dos jóvenes, de 17 y 29 años.
También volvió a la calma el centro de la ciudad, que ayer a la tarde fue escenario de violentos incidentes, que incluyeron la quema parcial de la Comisaría Segunda, junto a la jefatura policial regional.
La policía mantiene cientos de refuerzos en el Alto y prepara un operativo especial para el entierro de Bonefoi, que se producirá hoy a las 11 en el cementerio municipal, ubicado en el barrio Arrayanes, en el corazón de la vecindad en conflicto.
Anoche el intendente Marcelo Cascón, con los concejales, autoridades empresariales y sindicales, elevaron un pedido a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y al gobernador Miguel Saiz, para que pidan la intervención de Gendarmería Nacional, visto como única alternativa ante un serio conflicto entre la policía y sectores jóvenes de la población.
Por otra parte, la secretaria de Derechos Humanos de la provincia, Gladis Cufré, viajó a Bariloche y convocó esta mañana a entidades del sector para analizar acciones a seguir ante los incidentes.
La causa. El policía detenido por el crimen del adolescente será indagado el martes, mientras la justicia dispuso que un fiscal se dedique exclusivamente a investigar la muerte de otros dos jóvenes durante represión.
El juez penal Martín Lozada, a cargo de la investigación del crimen de Bonefoi, dispuso ayer postergar la indagatoria del policía detenido hasta el martes ante la continuidad de los incidentes en la ciudad.
Según la oficina de prensa del Poder Judicial el único imputado por la muerte de Diego Bonefoi, de 15 años, será sometido a declaración indagatoria ante el juez de Instrucción 2 de Martín Lozada.
Luego de la indagatoria, el juez tendrá diez días para resolver la situación procesal de policía.
Respecto de las muertes de Cárdenas y Carrasco, de 29 y 16 años respectivamente, fuentes judiciales dijeron que no se han identificado autores.
El obispo de Bariloche pidió "cordura"
El obispo de San Carlos de Bariloche, Fernando Maletti, pidió hoy "cordura" tras el homicidio del adolescente de 15 años en un presunto caso de "gatillo fácil", al advertir que "las respuestas violentas todavía no han terminado" en una ciudad a la que definió como "esquizofrénica".