En un claro gesto de apoyo político al gobernador riojano Luis Beder Herrera, en medio de la batalla judicial contra Mendoza por la promoción industrial, Cristina Fernández de Kirchner visitó hoy La Rioja, donde entregó subsidios y desgranó definiciones políticas en, tal vez, un elíptico mensaje hacia uno de los gobernadores más kirchneristas: Celso Jaque.
En su discurso, Cristina admitió la desigualdad existente en todo el país, donde hay zonas más desarrollada que otras.
“El país se ha desarrollado muy injusta y asimétricamente, porque hay zonas muy ricas con mucha inversión y otras zonas que por la geografía y la lejanía de los grandes centros de consumos urbanos; tienen un desarrollo muy desigual”, destacó la mandataria.
“Cuando se trata de quedar bien con todos, finalmente no se queda bien con nadie”, fue el razonamiento de la presidente. Sobre ello, también reconoció que “todo el mundo termina enfrentado, porque no hay racionalidad ni sensatez”.
Por último, Cristina aseveró que “no hay provincia argentina en estos últimos siete años que pueda decir que no haya recibido todo lo que la Nación envió en materia de infraestructura, seguridad social, educación, viviendas y promociones para sus producciones”.
Así, sin mencionarlo, la Presidenta hizo elíptica alusión al conflicto entre las provincias cuyanas por el régimen de Promoción Industrial que perjudica a Mendoza, en un tiro por elevación al gobernador Celso Jaque, con quien no se ha reunido desde que se hizo publicó la prórroga del régimen impositivo para La Rioja, San Luis, Catamarca y San Juan.
Cuando se quiere quedar bien con todos
En La Rioja, la presidenta entregó subsidios y pareció definirse a favor de las provincias cuyanas beneficiadas con la Promoción. Cristina habló de las desigualdades del país, " no hay racionalidad ni sensatez".