Simetrías y contrastes de dos casas hermanas

El proyecto arquitectónico se ideó con la premisa de edificar dos casas en un barrio privado con un mismo estilo pero que a su vez cada una conservara elementos y detalles que no sólo reflejaran los gustos de sus propietarios, sino que además respondieran a las necesidades habitacionales de cada familia.

Emplazadas en uno de los barrios privados más reconocidos del pedemonte mendocino, ambas viviendas gozan de una ubicación preferencial en una de las zonas de mayor altura del complejo. Esta particularidad geográfica les brinda la posibilidad de disfrutar de excelentes visuales del paisaje precordillerano hacia el oeste y de la magnífica vista de la ciudad hacia el este.

El proyecto se edificó sobre dos lotes lindantes  con una superficie acotada de 300m² cada uno a los que se les restó algunos metros para poder cumplir con los retiros obligatorios. Otra de las premisas fue que los clientes deseaban que se aprovechara al máximo el terreno con el objetivo de contar con un jardín que fuera lo más amplio posible. Para dar respuesta a esta exigencia, el grupo de arquitectos responsable de la intervención,  tomó la decisión de realizar las viviendas en dos plantas y en volúmenes compactos, con pocos ambientes pero dotados de gran amplitud.

La decoración de todos los espacios es muy acertada y respeta, en colores y formas, la línea general del diseño logrando ambientes confortables y cálidos con un toque  algo minimalista.

Muros texturados color arena combinados con piedra, integran la obra al entorno y le otorgan mayor calidez.

El amoblamiento interior tanto fijo como móvil mantiene la línea y colores del diseño general.

En ambas viviendas se desarrolló la zona diurna en planta baja. En la planta alta se ubican los dormitorios que poseen una gran comunicación espacial.

El diseño mantiene una línea austera y sin ornamentos superfluos.

Un volumen único juega con ciertas salientes que rompen la forma creando  aleros y zonas semicubiertas como expansiones exteriores. Tienen una fuerte relación con el exterior a través de sus grandes paños vidriados.

Se privilegiaron las vistas hacia la montaña, sin dejar de lado la visual  lejana hacia la ciudad,  manteniendo las viviendas en lo alto y respetando la topografía del lugar.


Ficha técnica
Ubicación: Barrio privado
Superficie del terreno: 300 m²
Superficie cubierta: 200 m²
Año del proyecto: 2007
Finalización: 2009
Arquitectos: Raúl Amprimo, Romina Amprimo, Susana Vargas de Amprimo