El gobernador le bajó el tono al pedido de audiencia con Cristina para discutir sobre la promoción industrial, que aun no tuvo respuesta positiva. Aseguró que la mandataria "tiene un equipo con el que trabajamos" y que la relación con la Nación "es buena". Jaque pidió una reunión el 31 de mayo y casi diez días después no tiene respuestas. En el medio, fue a la Corte y se sacó fotos con Cobos.
“Parecería ser que todo empieza y termina en la Presidenta y no es así”.
Con esta frase, Celso Jaque le bajó el tono a las expectativas de su reunión, nunca concretada, con Cristina Fernández para reclamar por el decreto 699/2010 sobre la promoción industrial.
Es que el pasado 31 de mayo, desde el seno del Ejecutivo provincial salieron a contar por todos lados que Jaque había pedido una audiencia a la Presidenta, poniéndose al frente de la cruzada para “defender los intereses de Mendoza”.
Pero con el correr de los días y sin una respuesta favorable desde La Rosada, Jaque salió ahora a decir que “la Presidenta tiene un equipo con el que trabajamos”. Y aseveró que “todas las veces que sea necesario reunirme con la Presidenta me voy a reunir”.
Lo cierto es que, auque Jaque asegura que su relación con la Nación “es buena”, y que la audiencia con la Presidenta “no se ha caído” sino que “no se ha confirmado”, en el gobierno que conduce Cristina Fernández no le han abierto las puertas para hablar con la mandataria por la promoción industrial. Sobre todo, después de que el gobernador presentara una medida cautelar en la Corte Suprema de Justicia y se sacara fotos con el vicepresidente Julio Cobos en una reunión en pos de buscar una salida en conjunto del perjuicio que significa para Mendoza el decreto 699/2010.
“He estado en contacto con varios funcionarios nacionales y estamos trabajando. Todas las acciones que debemos hacer desde Mendoza las vamos a realizar”, indicó Jaque.
No todo comienza y termina en la Presidente
El gobernador le bajó el tono al pedido de audiencia con Cristina para discutir sobre la promoción industrial.Jaque pidió una reunión el 31 de mayo y casi diez días después no tiene respuestas.