Las mieles de la algarabía generada por los festejos del bicentenario le duraron bien poco a Celso Alejandro Jaque. El mismo miércoles 26 en las primeras horas de la tarde, empezó a oscurecerse el cielo del gobernador, que hasta entonces lucía con un esplendoroso sol y una franja de nubes blancas que lo cruzaban por el centro, como si el propio Creador se hubiera puesto a dibujar el firmamento.
Pero oscuros y muy densos nubarrones empezaron a subir desde el horizonte cuando se derramó por los pasillos del cuarto piso, luego por todo el Barrio Cívico y finalmente en toda la sociedad, la noticia que el propio Jaque conocía desde las primeras horas de ese día, cuando los inveterados lectores del Boletín Oficial, le informaron que habían encontrado el número maldito: 699/2010.
Ocurrió lo mismo que cuando rompe el hervor en una caldera cerrada, empezó a aumentar la efervescencia, la situación se volvió cada vez más incontenible y finalmente hubo que sacar las castañas del fuego, generando durante el fin de semana todas las reuniones de las que hemos dado cuenta los medios provinciales.
Aquí mostró Jaque una actitud que puede redituarle, si es capaz de mantenerla en las diferentes circunstancias que la situación le planteará: la anticipación. Les ganó de mano a la catarata de declaraciones que desde la oposición y desde diversos sectores atosigarían las páginas de los diarios del lunes, realizando durante el fin de semana, las reuniones que todos esperaban a partir del comienzo de la semana.
Se trasnformó asi en el conductor de un proceso que ya generó algunas alternativas a pesar de la urgencia y, lo que es más valioso, fundadas en el consenso.
El tema ahora es avizorar qué es lo que va a pasar a partir de hoy.
Y los contextos están claramente definidos:
¿Qué hará Jaque?
Ésta es la pregunta que todo el mundillo político se hace hoy. Y más allá de que indiscutiblemente se le presenta al gobernador una oportunidad inaudita para gestionar la crisis que el decretazo provocó y construir un liderazgo que le permita subir a las alturas del bronce y la gloria si todo le sale bien, revirtiendo de esa manera la opaca figura que hasta ahora lo ha caracterizado, la verdad es que desde el teatro político, lo miran con más escepticismo que otra cosa.
Pero innegablemente el gobernador está en situación de cambiar algo, y ojalá que asi sea, y que lo que cambie sea para bien. Por que si no, las consecuencias para la provincia son absolutamente impredecibles, y no solamente por el perjuicio económico que el propio decreto y las presiones de nuestros vecinos provocarán.
¿Se plantará Jaque firme frente a Cristina y, lo que es más importante y difícil para él, frente a Néstor?, o será ésta una más de tantas puestas en escena que el malargüino se ha visto obligado a montar, cada vez que desde Buenos Aires lo mandaron de vuelta con una bolsa llena de espejitos de colores, tal como sospechan Omar de Marchi y Enrique Thomas.
Por lo pronto, hoy tendrá que pisar el primer escalón, antes de golpear las puertas del cielo. Lo obligan a hablar con Randazzo, para que le diga al ministro lo mismo que ya le dijo la semana pasada en presencia de Omar Félix, para que vaya sabiendo cómo será el camino que le tocará recorrer en caso de que se decida a transitarlo. Mientras tanto, Néstor reclama unidad a los justicialistas y los quiere "a todos adentro" para la interna. "La única forma de ganar es unidos. Si vamos separados, perdemos todos", dijo este fin de semana.
Hay agua disponible para echarle, por si lo quieren más claro. No está Néstor en posición de atender reclamos o cuestionamientos, de ninguna índole.
No tiene muchas más alternativas Jaque, por cuanto, de fracasar en estas gestiones, su panorama se vuelve realmente incierto, justo cuando parecía estar empezando a “tomar vuelo”.
Por lo pronto, ya instruyó a Joaquín de Rosas, quien también está rindiendo su propio examen, para que desde la Fiscalía de Estado se presente un recurso de amparo ante la Corte Suprema, con la intención de obtener una medida de no innovar y así neutralizar los efectos del Decreto, cosa que ocurrirá mañana.
El problema es que eso ataca simplemente la validez de la pieza, pero no incide en la cuestión de fondo sobre la Promoción. Al menos es un primer paso para plantear el escenario y empezar la pelea política, que no va a ser liviana, máxime con rivales del fuste de los Gioja en San Juan y los Rodrígez Saa en San Luis.
¿Qué harán los legisladores?
Ésta es otra pelea, que no será menos encarnizada que la del gobernador. Y se librará en dos frentes: oficialismo y oposición.
Los oficialistas tendrán que convertirse en la guardia pretoriana de Celso Jaque y protegerlo de la fricción a la que estará expuesto por la propia circunstancia, además de revisar profundamente sus planes y sus proyecciones personales a consecuencia de los imperativos cambios que tendrán que introducir en el sentido de los votos que darán en el Congreso Nacional. Especialmente frente a las próximas iniciativas que se debatirán en ese ámbito y al valor de negociación que sepan darle a sus posiciones con respecto al gobierno nacional.
Todas las luces estarán puestas sobre ellos, sobremanera teniendo en cuenta que a esta situación se llegó, entre otras cosas, por una cuestión de votos a la hora de sancionar leyes. Y eso es algo que los incomoda, especialmente a los referentes más notables, como Patricia Fadel.
Ya apareció un atisbo de fisura en la reunión del domingo a la mañana, a la que faltaron Jorge “Pampa” Alvaro y Omar Félix, nada menos. Lo de Alvaro era totalmente predecible; más aun, la verdadera sorpresa hubiera sido que asistiera, pero lo de Omar Félix plantea algunas conjeturas, independientemente de que se excusó por una cuestión familiar y que desde las páginas de Los Andes, hoy anticipa que acompañará la posición del gobernador.
Son coincidencias muy significativas que este fin de semana Félix haya aparecido junto a Mazzón en Alvear y que no haya aparecido en Mendoza en la reunión de legisladores, aunque pueda explicarlo.
Respecto de la oposición, la opinión pública también estará pendiente de lo que hagan, ya que gruesamente, la ocasión les plantea dos alternativas. O se suman a la ya citada “guardia pretoriana” y acompañan a Jaque en sus gestiones y reclamos, aunque puedan hacerlo con una visión crítica, cosa más que esperable, o lo dejan sólo y esperan a ver qué clase de errores comete, para luego usufructuarlos en provecho de sus intereses electorales, lo que a esta altura sería francamente miserable. Y ya hay algún legislador provincial pisando esa indeseable línea.
Afortunadamente, hasta ahora ha primado la razón, y las manifestaciones de los referentes más importantes, particularmente de Ernesto Sanz y Omar de Marchi, acercando respetuosas sugerencias al ejecutivo provincial y ofreciendo el compromiso de aportar a la lucha con su presencia en la reunión de ayer en el cuarto piso de la Casa de gobierno, demuestran que vamos bien en ese sentido.
Pero ellos también rinden un examen, y muy arduo, y su posición es no menos complicada que la de los oficialistas, sencillamente por que lo que se juega aquí, es ni más ni menos que el futuro de la provincia
¿Qué hará la burguesía?
Finalmente resta saber cuál será la posición que tomarán los propios empresarios, que son los que sufren en su propio cuero la sal que el gobierno nacional tira en sus tajos.
La coyuntura se presenta como excepcional también para ellos, ya que les ofrece una inmejorable oportunidad para replantear su relación con la clase política.
¿Serán capaces de establecer nuevos vínculos con la dirigencia política, más estrechos y permanentes, y sobre todo, más útiles a las estrategias de crecimiento económico que la provincia necesita?, ¿o seguirán deambulando desorientados por los pasillos burocráticos y alzando sus voces en ocasión de almuerzos y festividades?
Según cuentan los escribas de los principales medios del norte, las posiciones más razonables, precisas y sobre todo, más conducentes, respecto de cómo plantear el tema frente al gobierno nacional, salieron de los hombres de negocios en las reuniones del fin de semana en la calle Peltier. Y entre ellas, se destacaron especialmente, los aportes y datos que ofrecieron los representantes de San Rafael.
También aquí, la coyuntura obliga a rendir examen a los emprendedores, planteando la posibilidad de generar una relación sana con el poder político, para que todos entiendan que no tiene nada de malo hacer negocios, y que éstos son absolutamente imprescindibles para que toda la comunidad prospere.
Lo que es abyecto y destructivo es transformar los negocios en negociados, sobre todo cuando se hacen al calor del poder político, y eso también puede verse hoy aquí mismo, en San Rafael, sin abundar en muchos detalles, para usar pocas palabras, como piden los buenos entendedores.
¿Y si nos va mal?
Todo lo dicho precedentemente, obviamente está planteado sobre el presupuesto de que todo salga bien, sin mayores complicaciones, y aunque las negociaciones sean difíciles y puedan extenderse en el tiempo, terminen de manera edificante para todos, y especialmente para Mendoza.
Si no es así, la cosa se vuelve realmente complicada, y se desata una cascada de conjeturas infinitas, como en el juego de la caída de las piezas de dominó.
¿En qué se transformará el oficialismo si Jaque fracasa?
¿Qué hará la oposición frente a esa eventual circunstancia?
¿Qué decisiones tomarán los empresarios, si todo sale mal?
Y finalmente, ¿qué haremos los propios mendocinos con nuestro futuro?
Preguntas que por ahora, sólo el tiempo puede contestar.