Apostillas del desfile Cívico Militar

Estuvimos observando todos los detalles que enmarcaron el desfile que se vivió esta mañana en San Rafael y te contamos lo más importante de todo lo que vimos.

Foto: Agustín Mauricio/Mediamza.com
Foto: Agustín Mauricio/Mediamza.com

Un palco que mostró muchas cosas.

En el palco, que estuvo terminado apenas unos quince minutos antes de que llegaran las autoridades al lugar, conviveron muy sana y democráticamente todas las expresiones institucionales que la República tiene en San Rafael. Autoridades Eclesiásticas, Políticas, Civiles y Militares confraternizaron en clima de festivo orgullo nacional, sin que se notara ni la más mínima diferencia ni desavenencia, tal como se observa en el plano provincial y nacional.

La tristeza de los funcionarios

Entre los funcionarios municipales era notorio el sentimiento de pesar por la muerte de Jonatan Pérez, a quien todos reconocían como un joven de promisorio futuro y mucha dedicación y apego al trabajo. Tanto el intendente Emir Félix, como su hermano, el Diputado Nacional Omar Félix, partieron hacia el velorio del joven, inmediatamente de terminado el desfile. Esa fue la razón por la que tampoco se lo vió en los festejos al concejal Mauricio Sat, principal referente del joven y quien lo propuso para que ocupara el puesto de Coordinador de la Juventud en la Muncipalidad.

Ausencias notables

No pasó inadvertida la ausencia de representantes notables del gobierno provincial, que estuvo representado por los funcionarios locales, entre ellos Juan Ruti, de la Sede Administrativa, Nelson Batista de la DGE y Marcelo Russo. Tampoco se la vio ni a la Reina ni a la Virreina de la Vendimia que estuvieron en Buenos Aires, invitadas por el gobierno provincial para participar de los actos del Bicentenario en los que Mendoza presentó una "mini" Fiesta de la Vendimia. En su lugar estuvieron representándolas María Celeste Marcheti, representante de Jaime Prats y Reina de la Ganadería y Noelia María Acevedo, de El Cerrito y Reina de la Melesca.

Un orgulloso San Martín de utilería

Gastón García, un hombre de 65 años que se caracterizó como un sosías del General San Martín intentó participar del desfile, pero no pudo hacerlo por que no llegó a tiempo para inscribirse, pero igualmente se ubicó junto al palco de autoridades y desde allí presenció el desfile hasta que hubo pasado el último participante.

Con su sable de madera, sus patillas pintadas con betún y su uniforme confeccionado por él mismo, fue una de las notas de color que tuvo el desfile.

Limpieza inmediata

Fue notable la preocupación que mostraron los agentes municipales por avocarse a la tarea de limpiar las calles ni bien hubo terminado el desfile. Varias cuadrillas con cepillos y palas iban levantando la bosta de los caballos a pocos metros de éstos, en cuanto terminó el desfile. Por supuesto, la parte más gruesa de la tarea fue la inmensa cantidad de papeles y suciedad que los sanrafaelinos dejaron caer en las calles.

Patio de comidas criollas

En la primera cuadra de la calle San Martín se instaló un patio de comidas que tuvo varios puestos que vendían exquisiteces de la cocina criolla. Entre ellos se destacó el de Oliva Malbec que ofrecían un exquisito locro y algunas otras delicadezas.