Europa en déficit apretándose el cinturón

La crisis económica mundial lleva muchos meses arañando el bolsillo de los gobiernos y de los ciudadanos, pero parece ser ahora cuando sus efectos sobre las cuentas públicas van a empezar a pasar factura en serio.Cuando un gobierno tiene una gran deuda o un gran déficit, necesita de los mercados financieros para conseguir dinero, pero los mercados necesitan a su vez garantías de que ese dinero les va a ser devuelto.

Foto: web
Foto: web

La Unión Europea quiere defender la eurozona ante la crisis financiera y aprieta las tuercas a los gobiernos para que ahorren más y gasten menos. Los ejecutivos, de uno y otro signo político, responden con recortes sociales, reducción de la inversión pública, bajadas de sueldos para empleados públicos, subidas de impuestos. Las medidas se están traduciendo en recortes que unos ven como inevitables y otros como poco eficaces.

La crisis económica mundial lleva muchos meses arañando el bolsillo de los gobiernos y de los ciudadanos, pero parece ser ahora cuando sus efectos sobre las cuentas públicas van a empezar a pasar factura en serio.

El objetivo número uno es reducir el déficit acumulado para sanear las arcas y tratar de garantizar la supervivencia del sistema financiero, acorralado por los recientes ataques especulativos contra el euro, especialmente dirigidos a los países con más saldo negativo, como España o Grecia.

Cuando un gobierno tiene una gran deuda o un gran déficit, necesita de los mercados financieros para conseguir dinero, pero los mercados necesitan a su vez garantías de que ese dinero les va a ser devuelto, y para eso tienen que ver que las arcas públicas no están vacías.

En este contexto, la UE no está dispuesta a que se repitan casos como el de Grecia, que tuvo que ser auxiliada con un rescate millonario, y ha apretado las tuercas. El viernes, los países miembros se mostraron a favor de endurecer el Pacto de Estabilidad (según el cual el déficit público no puede superar el 3% y la deuda debe estar por debajo del 60%) y de establecer sanciones contra los países que no respeten este compromiso de disciplina presupuestaria.

Golpe a la Europa social

Ante este panorama, la respuesta de los gobiernos ha llegado en forma de grandes ajustes económicos que, con variantes, se centran en reducir drásticamente el gasto público y social, y en aumentar la presión fiscal.

Estas medidas se están traduciendo en fuertes recortes que unos ven como inevitables y necesarios, y otros como poco eficaces e injustos. Los gobiernos hacen llamadas al sacrificio y los sindicatos y otros agentes sociales denuncian que al final serán los ciudadanos quienes paguen los errores de años de malas políticas económicas y de un sistema descontrolado, lo que consideran especialmente grave tras la aprobación de rescates millonarios a la banca con dinero público.

Tras haberse resistido a hacerlo desde el inicio de la crisis, y pese a haber defendido lo contrario hasta hace sólo unas semanas, este mismo jueves el Ejecutivo socialista de José Luis Rodríguez Zapatero aprobó finalmente el mayor tijeretazo social de la historia de la democracia.

El Gobierno español, no obstante, no ha sido el único ni el primero: Los demás países de la zona euro (y no sólo ellos; también el Reino Unido) están asimismo apretándose el cinturón, en lo que muchos analistas consideran ya como el programa de austeridad más duro desde los años de la postguerra.