Cuando un sueño cumple 200 años (Segunda Parte)

Las esquinas iluminadas de Avenidas 9 de Julio e Yrigoyen reunían una muchedumbre, algunos de pie, otros ubicados frente al Cabildo; nadie imaginaba que podríamos deslizarnos, como en un túnel, hacia aquellas jornadas de Mayo de 1810.

Foto: Pablo Matar/Mediamza.com
Foto: Pablo Matar/Mediamza.com

Cuando  este viernes 21 las esquinas iluminadas de Avenidas 9 de Julio e Yrigoyen reunían una muchedumbre, algunos de pie, otros ubicados frente al Cabildo, nadie imaginaba que podríamos deslizarnos, como en un túnel, hacia aquellas jornadas de Mayo de 1810.

Sólo había, a la vista, esa réplica del Cabildo a tamaño real, en cuya construcción participaron los alumnos del C.E.N.S. 3-3436 “Cacica María Josefa Roco” , y en la que se utilizaron mucha madera, mucho lienzo, mucha pintura, pero esencialmente, mucho amor  y mucha argentinidad.

Y  esa muchedumbre, pronto, se vio  invitada a participar de un momento histórico, desde los iniciales momentos protocolares, que abrieron el camino hacia la emoción sostenida por los aplausos, ante el ingreso de las Banderas de Ceremonia y de Mendoza del C.E.N.S. anfitrión y de sus hermanos del sueño educativo: 3- 468 Prieto Castillo, 3-424 Arturo Blanco, 3-428, 3-444 y 3-490, del C.E.B.A “Teniente 1º Ibañez” y de la Escuela 25 de Mayo.

No hubieron sino segundos para que el Himno Nacional Argentino abriera las gargantas, en una colorida versión en arreglos de malambo y chamamé, en tanto que una pantalla iba reflejando imágenes de esa historia de ingleses atrevidos y habitantes descubriéndose capaces de defender su tierra con aceite, agua hirviendo y pura valentía…

Protocolo mediante, usaron de la palabra la directora del Cens 3-436 Elisabet Gattás de Taboada, que expresó su emotivo agradecimiento a los artistas plásticos Jorge Varas, Pablo Decarre y Noelia Avellaneda, que por amor a la Patria y al Arte, donaron horas de su trabajo y de su vocación para que ese Cabildo casi real pudiera recrearse como testimonio. La Directora detalladamente, manifestó su reconocimiento a Daniel Pelleriti, director de teatro Independiente, quien guió los pasos de la representación histórica, a sus colegas de los CENS que aportaron a hacer posible el “sueño del Bicentenario”, a Entes del Estado que sumaron su colaboración y a la comunidad educativa a su cargo, de la que dijo “no me alcanzarán todos los años de mi trabajo para agradecer esto, que hoy estamos viviendo intensamente y que nos hace responsablemente, protagonistas del Bicentenario”.

A su tiempo, también el historiador Raúl Tabanera (foto)profundizó en las raíces del 25 de Mayo de 1810 y al contenido de aquella jornada, simiente de libertad.  Finalmente, el Director de Educación de Jóvenes y Adultos, profesor Jorge Galleguillo remarcó el valor de la docencia y la necesidad de ahondar en ese compromiso, para posibilitar que jóvenes y adultos se capaciten en valores y contenidos.

Y en valores y contenidos y con aplausos sostenidos, fue el Pericón Nacional el que nos llevó hacia el tiempo del pasado. El Centro de Jubilados San Rafael se hizo partícipe del acto en la ternura de 40 parejas de adultos mayores, identificadas en el blanco y celeste, que con prolijidad, y a puro amor por la Patria, señalaron que la Historia es Presente. Y no faltó el ruego permanente, que desde el Pasado, nos hace la Argentina política: la voz de Melisa Escoriza, para interpretar “No llores por mí Argentina”.

Después, de la mano de alumnos del C.E.N.S., ataviados con trajes de época, llegó la invitación que la Historia nos trajo en rugoso y ocre tono, que decía que “en clase de vecinos y sin etiqueta alguna, presentada esta esquela a las Tropas que guarnezcan las avenidas de esta Plaza, el Excelentísimo Cabildo” nos invitaba al Cabildo Abierto.

Y ya adentro del patio escolar, contemplamos la Sala Mayor del Cabildo, y los despachos del Virrey Cisneros y la Sala donde el Coronel Cornelio Saavedra le pedía a los jóvenes Castelli y Moreno no apresurarse porque “aún las brevas no están maduras; ya llegará ese momento y comeremos el fruto”.

Detalles cuidadosamente observados, como para decirnos que, efectivamente, éramos protagonistas de nuestra Libertad. Los sables de los soldados del cuerpo de Patricios, la sobria elegancia de Paso y Rivadavia...Los tinteros, los muebles sólidos, no exentos de elegancia, los manteles y las sillas... La alfombra roja, a cuyos costados los vecinos fueron acomodándose, para escuchar vibrantes discursos

Y supimos de la impronta fogosa que Castelli y Moreno le pusieron a aquellos agitados días, desde que supieron que Fernando VI estaba en manos de las tropas napoleónicas. Y la convicción libertaria de Belgrano, y de la indecisión del Obispo Lué y hasta de los miedos de Cisneros, que ya sin argumentos y bajo la presión revolucionaria sólo diría “hagan lo que quieran, lo que esté en vuestras manos; no me opondré”.

Y supimos de las horas de debate que desde las 9 de la mañana del 22 de Mayo y hasta casi medianoche se desarrollaron en la Sala Mayor del Cabildo. Y que llevarían, inexorablemente, a constituir la Primera Junta de Gobierno, que en la lluviosa mañana del 25, decidiría que ese era el primer paso hacia la Libertad.

Y las escarapelas celestes y blancas invadieron el aire, sólo sostenidas en él por el espontáneo aplauso a quienes, vocacionalmente, nos llevaron a la Historia.

Historia, que silenciosamente nos dice que sólo con valores se sostiene la Libertad. Historia, que para llegar al Tricentenario, inició su camino desde este rincón de la Patria Grande, por el sueño de Nilo Portela y sus alumnos del CENS 3- 436, y desde los fuegos artificiales que son sinónimo de la Fiesta de la Argentina de Mayo 2010