Ex legisladores seguirán siendo empleados públicos

Varios senadores y diputados del oficialismo que terminaron su mandato tendrán cargos provinciales y nacionales. En la oposición abundan los que serán asesores. Algunos se van a la actividad privada.

Foto: Nacho Gaffuri / MDZ.
Foto: Nacho Gaffuri / MDZ.

Algunos volverán a sus estudios privados y emprenderán negocios tal vez más redituables, pero menos expuestos que la función política. Otros, en cambio, no han podido tomar distancia de los sueldos del Estado y de los viáticos, y se quedarán como asesores en la Legislatura. Y, los menos, han logrado puestos en el Ejecutivo y hasta cargos en la Nación. Así será, a partir de entonces, la vida de los legisladores con mandato cumplido.

Con el recambio legislativo, muchas caras dejarán de verse debido a que han cumplido con sus funciones. Sin embargo, cabe distinguir aquellos que volverán a experimentar el riesgo de las empresas privadas -aunque seguirán de cerca la cuestión política de sus partidos- y aquellos que todavía buscarán refugio en la cosa pública.

El Estado, ese amigo del alma

Hasta ahora, los únicos que han demostrado tener cierta facilidad para asegurar su futuro laboral son los ex legisladores del oficialismo.

Así, uno de los que ya ligó es Pablo Tornello, ahora ex diputado. Tornello es uno de los escasos legisladores -quizá el único- que se ha preocupado por un tema marginal en el debate legislativo, la cultura. Por eso, consiguió trabajo rápido en una dependencia también marginal en el presupuesto del Estado: el lavallino será asesor de Ricardo Scollo en la Secretaría de Cultura.


"Con Ricardo tenemos planificado seguir los proyectos que presenté en la Legislatura", aseguró Tornello, que no es la primera vez que pisa la función pública en esa área. Ya había sido, oportunamente, Director de Cultura en la gestión de Rodolfo Gabrielli y Director de la Casa de Mendoza en Buenos Aires, con Arturo Lafalla como gobernador.

La idea de Tornello es lograr que Jaque aumente el presupuesto para Cultura, actualmente en menos de un 1 por ciento del presupuesto total de la provincia, menos de lo que sugieren los organismos internacionales como la Unesco para estas áreas.


 

Fue uno de los especialistas a la hora de discutir el tema más áspero, finanzas. Por eso, el oficialismo buscará que Juan Gantuz siga como asesor en la Legislatura, puesto que no tienen expertos en la materia entre los legisladores electos.

Según fuentes legislativas, Gantuz habló con Alejandro Bermejo para definir su futuro laboral y, descartando un regreso a la comuna donde ya fue funcionario, ahí habría saltado la posibilidad de ingresar al ministerio de Hacienda que dirige Adrián Cerroni.

Otra que emigró a los brazos del Gobierno es Gabriela Sánchez. La diputada -que transcurrió parte de su mandato con un embarazo- llegó a la Cámara Baja para suplantar a Carlos Ciurca cuando éste fue llamado para ser ministro de Seguridad.


Sánchez pertenece a la corriente de Marita Perceval y este vínculo le permite ahora pasar a trabajar para un área que se encarga de la reforma del Estado: la Secretaría de Gestión Pública, que dirige Alberto Gurruchaga, y que se encuentra bajo la órbita del secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán. Esto fue confirmado por la misma ex legisladora.  
"Me han pedido que colabore aportando ideas y para que todos los mendocinos estén un poco mejor, es decir, que trabajemos con ideas que tengan impacto social", explicó Sánchez -foto a la izquierda-, que fue una de las legisladores más jóvenes que ocupó una banca en su momento.

Pero la llegada de Sánchez al cuarto piso de Casa de Gobierno se debe, particularmente, al vínculo político que mantiene con el asesor de gobierno Félix González -también con asiento en el 4º piso y llegada a Celso Jaque, quien pertenece al sector que encabeza Perceval.

 

Uno que todavía no logra definir su situación es Luis Ruzo, el jefe de la bancada oficialista hasta hace poco, en el Senado. Como jefe de bloque, Ruzo logró la atención de las cámaras y micrófonos cuando tuvo que defender los proyectos del oficialismo en la Cámara Alta. Y como se quedó afuera de las listas para las legislativas del año pasado, según un trascendido no confirmado, Luis Ruzo estaría buscando ingresar al Departamento General de Irrigación.

La que ya emigró a la Nación es Cristina Pérez. Terminado el mandato, el ex funcionario jaquista Diego Bossio, actualmente titular nacional de la Anses, le otorgó un cargo. Pérez, ex esposa del intendente de San Martín, Jorge Omar Giménez, pertenece al poderoso sector azul del justicialismo.

A pesar de que no llegó a ser senadora nacional -en una estrepitosa derrota sufrida por el PJ en las elecciones legislativas de 2009-, Pérez  finalmente recaló en la Nación: en los últimos días de su mandato, fue invitada a ser coordinadora nacional del Programa de Asignación Universal por Hijo.


"Aun no tengo cargo oficial", aclaró la ex diputada provincial, e inmediatamente contó que por estos días se encuentra capacitándose en la materia y precisó que cuál será su función en ese importante programa lanzado por la Presidenta, por el que trasladarse a Buenos Aires: "Voy a trabajar con las provincias".  

Un lugar en el mundo llamado Legislatura

Después de unos buenos años, la Casa de las Leyes se vuelve -de alguna manera- un paraíso como para dejarlo así como así. Un buen sueldo, viáticos, entre otras oportunidades de crecimiento, hacen que legisladores con mandato cumplido busquen permanecer, aunque sea sin el foco de las cámaras y con un perfil bajo.

Ese será el caso de varios legisladores de la oposición. Las escasas oportunidades están dadas en tratar de seguir como asesores legislativos.

Así, según trascendió, ya se estarían anotando en estos cargos Ricardo Bermejillo -ex senador por Eje Peronista- como prosecretario de bloque; y la radical Fanny Llobel -hasta entonces, presidenta de la comisión de Educación del Senado- como asesora.


A ellos podría sumarse Leopoldo Cairone -radical-, que ya cuenta con un cargo en la Legislatura. Cairone confirmó a MDZ que se le ha ofrecido ser prosecretario del bloque de Senadores.

El rivadaviense cobista Gerardo Soria, en tanto, dejará la banca para ser jefe de asesores de bloque, según pudo saberse.

Otro de los que podría quedarse en la Legislatura es el ex jefe del bloque demócrata, Alberto Sánchez, que reconoció ofrecimientos de la Cámara de Diputados para quedarse como asesor, ya que es un experto en materia contable.

"No quisiera desvincularme, porque quiero ser útil, pero sólo si la propuesta es específica, porque no quiero que después salga algún crítico que diga que estoy colgado del presupuesto", graficó Sánchez, autor de iniciativas que apuntaron a frenar la avanzada de los casinos en Mendoza, como titular de la comisión de Juego de Diputados.

Si esta posibilidad no surge, Sánchez seguirá con su trabajo habitual. Hace 33 años que da clases de contabilidad en el Colegio Maristas, de Capital.

Los que vuelven a la lucha

La mayor parte de los legisladores del PD volverá a sus antiguos oficios: estudios jurídicos. Ese será el caso de Diego Arenas, que retorna con más tiempo al estudio que tiene con otro "ganso" histórico, Gabriel Llano. Lo mismo con Guillermo Magistretti y Mario Casteller, que compartirá su profesión de abogado con su carrera docente en el sur provincial.    

Entre los cobistas-radicales, hay uno que tiene decidido por qué pelear. Se trata de Aníbal Rodríguez -foto a la izquierda-, que volvió a San Rafael para dedicarse full time a su empresa de comercio exterior.


"Me ofrecieron un espacio en la Legislatura pero considero que allí ya cumplí una etapa. Además quiero buscar la candidatura a intendente y para eso necesito estar acá, en San Rafael", explicó Rodríguez.

También volverán a la actividad privada dos radicales con empresas: uno de ellos es Mariano Ficarra, al que le estaría yendo bastante bien con una cadena de pizzerías, si uno comienza a contar las distintas sucursales que ha ubicado junto a sus socios en Capital, Luján y Godoy Cruz.

Uno de los últimos episodios políticos protagonizados con Ficarra, que fue presidente de la comisión Bicameral de Seguridad, fue una aproximación al vicepresidente Julio Cobos. En ese entonces, se especulaba con que el ahora ex diputado subiera un interesante peldaño y terminara trabajando con Cobos en la Nación. Sin embargo, esto finalmente no ocurrió. 


El otro radical es Mauricio Suárez que, tras 27 años en la función pública, asegura que ha decidido aceptar el riesgo de lo privado a partir de emprendimientos agrícolas.

"Mi generación, que asumió en 1983, no tuvo muchas oportunidades de encontrar desafíos en la actividad privada", sostuvo Suárez -foto a la derecha-, que además de legislador ha sido funcionario en la municipalidad de Capital y en el Gobierno provincial, con Roberto Iglesias de gobernador.

En su emprendimiento, Suárez buscará insertarse en el mercado olivícola y vitivinícola y admite que será cuesta arriba: "Se hace pesado pero estoy muy entusiasmado. Por ahora no tengo pensado volver a cargos públicos, pero seguiré ligado a la actividad política junto con el grupo de amigos que milito", añadió el ex senador iglesista. 

El jubilado

Por último, hay uno que decidió hacer los trámites en la Anses para irse a descansar a su finca de Tupungato: el "gallego" José Martínez que, con los papeles en regla, pareciera pensar en una vida más calmada luego del trajín político. Pero no.

"Donde haya margen, sigaré ligado a la política", expresó muy brevemente el ex intendente de Tupungato, y destacó que si existe la posibilidad volvería a ocupar cargos públicos: "Con una jubilación de 1.000 pesos no se puede vivir", manifestó.

Un detalle

La mayoría de los consultados, todavía siguen respondiendo las llamadas a través de las mismas líneas telefónicas que tenían cuando cumplían mandato.

Se trata de teléfonos aportados y abonados por el Estado provincial. A partir de ahora: ¿las seguirán sosteniendo con su propio bolsillo?