Irlanda cerró hoy varios de sus aeropuertos y Gran Bretaña limitó algunas zonas de su espacio aéreo, mientras otra nube de ceniza proveniente de un volcán en Islandia ponía en peligro de nuevo los vuelos en Europa.
La Autoridad Irlandesa de Aviación (IAA por su sigla en inglés) informó que tres aeropuertos del noroeste fueron cerrados esta mañana, pero que otras terminales aéreos permanecían abiertas hasta nuevo aviso
Los vuelos sobre el Atlántico Norte, a través del espacio aéreo controlado por Irlanda, seguirán sin ser afectados, pese a que la nube de ceniza se está dispersando sobre el país.
Una nube de ceniza lanzada por el mismo volcán en Islandia afectó gravemente el tráfico aéreo en Europa el mes pasado.
El Servicio Nacional de Tráfico Aéreo de Gran Bretaña impuso una zona de no vuelo en partes de Escocia e Inglaterra entre las 12 y las 18 hora local debido a la ceniza volcánica, pero los aeropuertos de Londres no suspenderán sus vuelos.
Los aeropuertos de Manchester, Midlands del Este, Liverpool, Doncaster, Carlisle y Humberside están entre la zona de no vuelo, además de los terminales aéreos en Irlanda del Norte, dijo el servicio en un comunicado.
El Gobierno anticipó el sábado que partes del espacio aéreo británico podrían ser cerrados hasta el martes, incluyendo varias suspensiones de vuelos en zonas de sureste de la nación, donde se localiza Heahtrow, el aeropuerto más ajetreado de Europa.
El volcán bajo el glaciar Eyjafjallajokull en Islandia sigue erupcionando y no arroja señales de que su actividad explosiva esté por terminar, mientras la enorme columna de ceniza que brota de la montaña alcanza unos 7,6 kilómetros (25.000 pies) de alto.
"Se espera que los vientos soplen mayormente desde el noroeste por un tiempo durante el fin de semana, con el riesgo de que la ceniza afecte algunas partes de Gran Bretaña", dijo el servicio meteorológico británico, Met Office.
Cancelan vuelos en Gran Bretaña e Irlanda
El fenómeno de la nube de ceniza obligó a cerrar varios aeropuertos y a limitar algunas zonas del espacio aéreo por precaución; el mismo problema generó el mes pasado un caos en Europa.