"Todavía no hay medidas oficiales, pero cuando lo sean las posiciones serán más duras", dijo el secretario de Relaciones Internacionales de la Federación de la Industria de San Pablo, Fernando Bessa.
El vino argentino es el primer producto que mencionan los industriales de Brasil cuando son consultados acerca de cuáles serían las medidas de represalia por la decisión del Gobierno argentino de frenar el ingreso de alimentos extranjeros.
"Imagino que acá no se va a importar más vino porque tenemos fabricación nacional. ¿Cómo la pueden pasar los mendocinos? También se habla de jugos", admitió ayer el secretario de Relaciones Internacionales de la Federación de la Industria de San Pablo (Fiesp), Fernando Bessa.
Bessa, en declaraciones radiales, admitió que los empresarios paulistas están "un poco preocupados porque realmente el Mercosur tiene que ser algo abierto y que sirva a los dos países".
"Cada vez que algo pasa nos miramos la espalda y así no resolvemos absolutamente nada", señaló Bessa, quien consideró que los sectores de más bajos recursos "son los que se perjudican en la Argentina porque tienen que gastar más de sus sueldos para comprar alimentos".
El directivo de la Fiesp aseguró, no obstante, que "todavía no tenemos las medidas como oficiales", pero advirtió que "cuando lo sean las posiciones serán más duras".
"No conocemos la realidad de las medidas, no conocemos si efectivamente es un grupo que está teniendo una actitud contraria, o si es una medida del gobierno. No tenemos la menor idea de lo que se está desarrollando", agregó.
Bessa señaló que "en la aduana en el sur de Brasil hay camiones que aparentemente no pueden pasar porque la licencia esta retenida", pero indicó que "eso está dentro de lo normal".
"Lo vemos como algo burocrático porque esto está ocurriendo hace algunos meses, ahora hay una promesa que dentro de 30 40 días se va a normalizar", agregó.
Estas versiones de la traba del vino argentino a Brasil, llega después de que el influyente secretario de Comercio, Guillermo Moreno anunciara que iba a frenar la importación a algunos alimentos y bebidas.
La idea, aseguran, podrían generar además consecuencias en el empleo.
En Buenos Aires, el diputado Ruperto Godoy, vicepresidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de Diputados, señaló que "no hay, por el momento, ninguna norma de los organismos competentes que prohíba el ingreso de alimentos" y calificó a todo de "rumores".
En cambio, el diputado Francisco de Narváez sostuvo que la medida adoptada por la Secretaría de Comercio Interior, de frenar las importaciones de alimentos que se produzcan en el país "va a generar desempleo y más inflación".
"Es otro manotazo de ahogado de este gobierno frente a la incapacidad de conducir la economía del país", sostuvo el dirigente peronista federal.
Podrían trabar la entrada a Brasil de los vinos de Mendoza
Es el primer producto nacional que señalan los industriales en Brasil como represalia por la decisión del gobierno de Cristina Fernández de frenar el ingreso de alimentos extranjeros.