$ 1.100 millones para tarifas de electricidad

En una redistribución presupuestaria, el Gobierno Nacional giró fondos a la mayorista eléctrica Cammesa para compensar el precio al que le vende a las distribuidoras. También envió recursos a Aysa.

En una redistribución presupuestaria, el Gobierno Nacional giró fondos a la mayorista eléctrica Cammesa para compensar el precio al que le vende a las distribuidoras. También envió recursos a Aysa. Cammesa administra el flujo de energía entre las generadoras y las distribuidoras y es una empresa deficitaria.

El Gobierno oficializó ayer una gigantesca redistribución presupuestaria que, entre otras cosas, destina otros $ 1.104,6 millones a subsidiar el precio de la energía eléctrica.

La decisión administrativa 285/2010, publicada ayer en el Boletín Oficial, establece modificaciones en el Presupuesto para, entre otras cosas, destinar recursos a la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CNEA), reforzar los créditos vigentes del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi), pagar deuda pública y prever la propagación de la Influenza.

También sobresale entre los considerandos la incorporación de créditos a la Secretaría de Medios de Comunicación “para ser destinados a la atención de gastos de publicidad y propaganda oficial”.

Pero la decisión administrativa, que lleva las firmas del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y de la ministra de Producción, Débora Giorgi, omite mencionar que se destinaron $ 1.100 millones a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa).

Sólo se menciona la necesidad de “continuar con las acciones que se llevan a cabo en la órbita del Ministerio de Planificación Federal”, que conduce Julio de Vido.

Esos recursos –y otros destinados a la cartera para Vialidad –$ 600 millones– y la empresa estatal de agua AySA –$ 185 millones– se compensan con dinero que se extrae del rubro “Obligaciones a cargo del Tesoro”. Se trata de partidas por $ 1.530 millones que estaban destinadas a la asistencia de empresas públicas, como Nucleoeléctrica S.A., y el Ente Binacional Yacyretá. También del programa Familias para la inclusión social del Ministerio de Desarrollo ($ 671 millones), que, según el Boletín Oficial, fue absorbido por el plan de Asignación por hijo.

Cammesa administra el flujo de energía entre las generadoras y las distribuidoras. Es una empresa deficitaria: según datos del sector privado, la demanda pagó en 2009 en promedio $ 54 por un megawatt (Mw) de energía, cuyo costo de producción fue de $ 164. Eso originó un rojo de $ 15.000 millones ese año, que crecería un 33% en 2010.

El Gobierno decidió mantener este año congeladas las tarifas de la energía eléctrica y el gas de los usuarios domésticos, luego de las reacciones negativas de los clientes residenciales de consumos mayores de 2009, cuando recibieron facturas hasta un 400% más caras. Ese aumento dio marcha atrás y fue reemplazado por un sello rojo sobre la boleta que resalta que la energía es subsidiada por el Estado Nacional.

Según un informe de la consultora Prefinex, los subsidios llegaron el año pasado a los $ 52.476 millones. Este año crecerían al rimo de la inflación, un 28%, hasta los $ 67.260 millones. En el sector energético, los subsidios casi se duplicaron en dos años. Pasaron de $ 8.331 millones en 2007 a $ 15.944 millones en 2009, con una previsión de $ 17.500 millones para el periodo en curso. En tanto, subsidiar el transporte público costaría este año otros $ 14.000 millones