El confort térmico, vital para el bienestar, está sujeto a tres factores determinantes: el factor humano, el espacio y el aire. Entre estos factores, el humano es sin duda el más imprevisible. Por otra parte, los demás factores pueden ser controlados con el objetivo de ofrecer una sensación de bienestar. El compromiso con el medio ambiente y el ahorro energético serán elementos prioritarios en el bienestar de la vivienda del futuro ya que las energías alternativas y renovables reducen las emisiones contaminantes permiten importantes ahorros energéticos.
Innovación de los sistemas tradicionales
El cambio de la manera de construir los edificios, los métodos de trabajo, y los niveles de ocupación han creado nuevos parámetros a los que los diseñadores ahora deben prestar atención. Los avances tecnológicos en los sistemas tradicionales son otra de las novedades que ofrece el mercado de la climatización. Ejemplo de ello es la introducción de tecnologías de microgeneración (es la producción a escala pequeña de gas y/o electricidad procedente de una fuente baja en carbono) en equipos, como calderas que, además de cubrir las necesidades de agua caliente y calefacción, son capaces de generar, al mismo tiempo, electricidad que puede ser aprovechada para otros usos en los hogares. Asimismo ya se utilizan en algunos países las innovadoras técnicas de regulación termostática electrónica que permiten consumir la cantidad estrictamente necesaria de energía para mantener la temperatura seleccionada.
Diseños vanguardistas
Los elementos que conforman el sistema de climatización de la vivienda no son ajenos a las últimas tendencias del mundo del diseño en las que nuevos materiales como el acero inoxidable o al carbono pintado, las formas geométricas, los motivos lúdicos e incluso juegos de luces, hacen de algunas piezas auténticas obras de arte. Con el objetivo de adaptarse a todos los gustos y necesidades del usuario final, muchas empresas ofrecen, además, la posibilidad de crear radiadores exclusivos, personalizados en forma, materiales y color.
Optimización de los recursos
La calefacción representa el 64% del consumo energético total de una casa, un gasto excesivo que puede reducirse a muy poco si utilizamos correctamente los sistemas de calefacción. Dado que la calefacción es el mayor consumidor de energía de un inmueble, las familias pueden notar efectos rápidos sobre su factura energética con una gestión adecuada de este sistema.
El clima del ámbito geográfico en que vivimos, el tamaño de la vivienda, el tipo de calidad de los cristales y la existencia de aislamiento térmico determinan en buena medida el gasto de calefacción. Si adoptamos medidas precisas, afrontaremos cálidamente los rigores invernales sin que nuestros bolsillos se resientan en exceso.
Consejos para lograr una óptima climatización
Evite fugas de calor y proteja su casa contra el frío aislándola con doble acristalamiento y burletes en puertas y ventanas.
No abra las ventanas más tiempo del necesario. 10 minutos son suficientes para ventilar una habitación.
Si se ausenta durante unas horas de su domicilio, reduzca la posición del termostato a 15 grados centígrados. En caso de ausencia prolongada –un día o más- desconecte totalmente la calefacción.
Utilice los termostatos programables que ofrece el mercado, y que permiten preseleccionar el programa de funcionamiento de la calefacción, de acuerdo con la ocupación de la vivienda y las preferencias de los usuarios.
Disminuya la temperatura en las habitaciones o zonas de la casa que utiliza con menos frecuencia.
Asegúrese de que el sistema de calefacción de su hogar sea inspeccionado y limpiado adecuadamente todos los años. Maximizará la eficiencia y seguridad del sistema.
Mantenga los radiadores descubiertos para que rindan al máximo.