Fútbol sanrafaelino: ¿Cómo hacemos para seguir?

Después de los incidentes sucedidos en el estadio de Constitución, se determinó que en ese reducto no se realice ningún espectáculo deportivo, al menos por el momento. Hay malestar en la dirigencia de Constitución. Pero la pregunta es: ¿Cuál es el estadio en el que se puede jugar con orden y seguridad?

Foto: Pablo Matar/Mediamza.com
Foto: Pablo Matar/Mediamza.com

La Liga Sanrafaelina de Fútbol, en consenso con la Policía de Mendoza, dispuso que el estadio de Constitución quedara suspendido para concretar encuentros pertenecientes a los torneos que organiza la entidad deportiva señalada, luego de las desmanes registrados el pasado domingo, que tuvieron trascendencia en la comunidad local.


Vale recordar que tras el encuentro que sostuvo Constitución frente al Sportivo Pedal Club, una vez concluído el partido, un grupo de personas identificadas con la parcialidad de Constitución, comenzó con agresiones hacia la policía y contra algunos periodistas que trabajaban en el lugar. Como resultado de los desmanes, fueron 13 los efectivos que terminaron heridos, mientras que 12 personas fueron detenidas por los desmanes provocados.


Las situaciones provocadas por los revoltosos en todas las canchas hace cada vez se hace más difícil sostener la continuidad del fútbol sanrafaelino, porque realmente si se concreta un estudio minucioso sobre los estadios que verdaderamente están en condiciones de albergar espectáculos de esta índole, teniendo en cuenta el comportamiento decadente que se suscita con mayor notoriedad a medida que avanza el tiempo, es complejo encontrar cuáles son los que tienen sus instalaciones en condiciones adecuadas para recibir este tipo de espectáculos, con la complejidad social que la situación implica.

La situación con el Club Constitución, ha generado malestar entre sus dirigentes, por cuanto consideran que se hace un gran esfuerzo para llevar adelante la gestión del Club, especialmente enfocados en la labor de profunda contención social que la institución realiza, y estas situaciones, terminan tirando por tierra todo ese sacrificio. Máxime si se considera que los problemas del último domingo no ocurrieron dentro del estadio, sino en la vía pública, según dicen.

Es una verdadera lástima, que esté prevaleciendo la violencia, la intolerancia y la falta de educación cultural y social por encima de la sana costumbre y que un pequeño grupo de revoltosos, además de poner en evidencia la impotencia de la sociedad para controlarlos y reducirlos, dejen a toda una comunidad sin la posibilidad de disfrutar de una pasión que aún muchos tienen para concurrir cada fin de semana a disfrutar del fútbol.