Debate de la reforma financiera en el Senado

Tras varias idas y venidas y en medio de enérgicos discursos con críticas cruzadas, el Senado estadounidense acordó debatir la mayor reforma financiera desde la Gran Depresión, terminando con una disputa entre demócratas y republicanos que mantuvo paralizada a la Cámara alta por tres días. El acuerdo se produjo después de que los demócratas amenazaran con realizar una sesión extraordinaria durante  la noche.

Foto: Telam
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Tras varias idas y venidas y en medio de enérgicos discursos con críticas cruzadas, el Senado estadounidense acordó debatir la mayor reforma financiera desde la Gran Depresión, terminando con una disputa entre demócratas y republicanos que mantuvo paralizada a la Cámara alta por tres días.

"Los senadores republicanos han aceptado finalmente dejarnos comenzar este debate, lo cual agradecemos, y esperamos que esto presagie más cooperación", dijo el líder de la mayoría de la Cámara alta, Harry Reid.

El acuerdo se produjo después de que los demócratas amenazaran con realizar una sesión extraordinaria durante toda la noche para presionar a los republicanos a terminar con su oposición después de que hubieran bloqueado avances en el proyecto por tres días.

Sobre los temas, la distancia entre ambos partidos no es inmensa y los analistas esperan que el proyecto sea aprobado en los próximos meses. Pero podrían presentarse más obstáculos en el camino. Los demócratas temen que los republicanos puedan amenazar con maniobras obstructivas o con enmiendas individuales al proyecto.

Con su plan de reforma financiera, Obama y los demócratas buscan regulaciones más estrictas para evitar que se repita una crisis como la que estalló hace un año y medio. Algunos republicanos coinciden en la necesidad de la reforma, pero creen que el proyecto demócrata le da demasiadas atribuciones al gobierno.

La Cámara de Representantes aprobó en diciembre una iniciativa de reforma que debería fusionarse con el texto que apruebe el Senado antes de convertirse en ley, algo que, según los expertos, podría ocurrir a mediados de año.

Los mercados financieros están vigilando la disputa en busca de signos que indiquen cómo será el endurecimiento de las prácticas bancarias y qué podría implicar el plan para el capital de los bancos.

En un acto en Quince que se pareció a los de las épocas de campaña, el presientre Barack Obama pidió no esperar "un día más" para aprobar la reforma. El proyecto de los demócratas impondría regulaciones sobre los mercados de derivados extrabursátiles, frenaría las operaciones riesgosas de los bancos y obligaría a los fondos de cobertura a registrarse ante el gobierno.