Al menos una persona murió y 70 resultaron heridas tras las explosiones de cinco granadas cerca de un campamento de manifestantes antigubernamentales en el centro de Bangkok.
Las explosiones causaron que numerosas personas corrieran presas del pánico por las calles del centro del distrito financiero de la capital tailandesa. Varias de las explosiones ocurrieron cerca de donde se ubican el grupo de personas opuestas a los manifestantes antigubernamentales, bajo las vías de un tren elevado.
En días mas recientes, la congregación en la zona de una multitud opuesta a los manifestantes antigubernamentales ha generado una situación tensa debido a que ocasionalmente los apedrea e insulta.
En un discurso difundido por todos los canales tailandeses, el primer ministro adjunto, Suthep Thaugsuban, dijo que cinco granadas M-79 fueron disparadas al interior del campamento de los camisas rojas, como se dice a los manifestantes antigubernamentales.
Tres de los artefactos cayeron desde el techo de la estación ferroviaria, que transita por lo alto la Ruta de Silom, el centro del distrito financiero de Bangkok y donde también hay varias tabernas. Una cuarta granada estalló en el pavimento, cerca del hotel Dusit Thani, de cinco estrellas, y la quinta cerca de un banco, agregó el funcionario.
Diversas estaciones de televisión informaron de otros estallidos. Explosiones previas fueron ocasionadas por fuegos pirotécnicos.
El centro gubernamental de emergencias Erawan dijo que a raíz de las explosiones murió una mujer tailandesa y 70 personas resultaron heridas. La red de televisión TPBS informó que tres extranjeros figuran entre los heridos. Las calles estaban llenas de personas que asistían a los heridos y se los llevaban.
Suthep, quien encabeza el Centro (gubernamental) para la Solución a la Situación de Emergencia, lamentó que los estallidos hubieran dejado víctimas. "El gobierno ha intentado el establecimiento de medidas para proteger a la gente con el envío de fuerzas de seguridad", afirmó. El funcionario solicitó a las personas que protestan contra los manifestantes antigubernamentales que se retiren de la zona por su propia seguridad.
Un manifestante de los camisas rojas rechazó que estuvieran implicados en los atentados. "Las explosiones son ajenas a nosotros", dijo Weng Tojirakarn, quien dijo que los responsables podrían ser otros grupos, incluidos quienes se oponen a los manifestantes antigubernamentales, el mismo gobierno, el ejército o la policía.
Los camisas rojas, que consideran ilegal la llegada del primer ministro Abhisit Vejjajiva al poder y lo apremian a que realice elecciones inmediatas, se han congregado durante varias semanas en las calles.
El jueves, el ejército advirtió que se acaba el tiempo a los manifestantes y que los reprimirá si no despejan pronto las calles. "Es incorrecto tomar como rehenes a los habitantes de Bangkok", dijo el portavoz del ejército, coronel Sansern Kaewkamnerd, a los camisas rojas.
El 10 de abril, un fallido intento de las fuerzas de seguridad para desalojar a los manifestantes de su primer campamento resultó en la peor violencia política en 18 años en Tailandia, debido a que murieron 25 personas.
En la intersección donde ocurrieron las explosiones, los camisas rojas erigieron una barrera de neumáticos viejos y bambúes que terminan en punta y desde ahí se mantienen vigilantes.
Tailandia: Un muerto y heridos en explosiones
Al menos una persona murió y 70 resultaron heridas tras las explosiones de cinco granadas cerca de un campamento de manifestantes antigubernamentales en el centro de Bangkok. Varias de las explosiones ocurrieron cerca de donde se ubican el grupo de personas opuestas a los manifestantes antigubernamentales, bajo las vías de un tren elevado.