Una multitud de gente desfiló por el Calvario en Carrodilla en este viernes santo para dejar su pedido y dar su agradecimiento.
Los alrededores del lugar se llenaron de personas desde muy temprano que participan del Vía Crucis que se hacen cada una hora.
“Se ha visto una gran demostración de fe. Necesitamos esta misma cantidad de gente demostrando su fe en la vida cotidiana después. Es verdad que esto es bueno y que esto hace a la expresión de la religiosidad popular. El ideal es que la intensidad con la que se vive repercuta todos los días en la familia, en el trabajo”, indicó Antonio Mariangile, cura párroco de la iglesia Nuestra Señora de la Carrodilla en donde se encuentra el Calvario.
El cura Antonio Mariangeli de la iglesia Nuestra Señora de la Carrodilla.
Las visitas al Calvario empezaron ayer, pero este viernes sumaron muchísimas más personas.
Cristina Giménez y Ofelia Robles, amigas y vecinas de Godoy Cruz llegaron esta mañana al Calvario y contaron que este es el décimo año que hacen esta visita religiosa.
Giménez relató que “Dios ha sido muy bueno con nosotros” y que por eso iba a agradecer y además que le pediría por “mis hijos y por paz y tranquilidad”.
Por su parte Robles señaló sin vueltas que iba a pedir “por una novia para mi hijo” y también por “más seguridad”.
Hugo Marcelino Puebla llegó hoy a la mañana desde San Rafael. Manifestó que todos los años realiza la visita al Calvario y que la de este año era para pedir por sus amigos: “Tengo uno internado y otro enfermo”.
El padre Mariangeli les dejó un mensaje a los fieles: “El dolor y la solidaridad no tienen fronteras. Si venimos aquí con alguna expresión de dolor y nos vamos con el valor de la solidaridad es importante porque la solidaridad rompe fronteras”.