Escándalo que crece: ¿para qué estamos usando el helicóptero?

Al hecho de que haya sido apartado el subjefe del área por hacer vuelos turísticos, se le suman los trascendidos que dan cuenta que la fuerza habría negado el aparato para trasladar a dos heridos que luego fallecieron.

Foto: MDZ
Foto: MDZ

Desde hace algún tiempo viene creciendo una controversia que tiene que ver con el uso que se le da al Halcón II, el helicóptero de la Policía de Mendoza, situación que ha motivado varias denuncias y pedidos de investigación por parte de legisladores provinciales.

Ayer se supo que el Ministro de Seguridad decidió pasar a disponibilidad al Subjefe de la Fuerza, al hacerse públicas unas fotografías y videos que mostraban al Sucomisario Walter Quiroga pilotando la nave en un vuelo turístico el 18 de febrero pasado por la zona de Potrerillos, llevando a civiles sin ninguna autorización.

La constatación la hizo el diputado Roberto Infante (ConFe), a partir de la publicación en Facebook de unas fotografías y videos en los que se ve al oficial de la fuerza comandando el helicóptero.

Antes que eso, también el diputado Daniel Cassia había presentado un pedido de informes por la supuesta negligencia y peligrosidad con que se habría utilizado la nave en el rescate de un parapentista en Tupungato.

Finalmente, trascendió en San Rafael, que en oportunidad de accidentarse una mujer de 42 años junto a su hijo, en un incendio en el que sufrieron graves quemaduras que terminaron provocándoles la muerte a ambos, se habría solicitado el Halcón II para trasladarlos a ambos al Hospital Lagomaggiore para internanrlos en la unidad de quemados que el nosocomio posee, y este pedido habría sido denegado.

La Policía informó que efectivamente el helicóptero fue solicitado por los médicos del Hospital Schestakow en la madrugada del domingo 4 de abril, a las 4:30 para trasladar a ambos accidentados a Mendoza, aprovechando que la aeronave se encontraba en San Rafael haciendo vuelos de cobertura, a propósito de la gran cantidad de turistas que visitaban la ciudad en aquella oportunidad. La jefatura del área habría denegado el pedido, en razón de que “el helicóptero no puede operar de noche”, según se dijo. Posteriormente, fueron los propios médicos los que evitaron trasladar a ambos heridos por el delicado estado de salud que presentaban y que terminó en la muerte de ambos, aun cuando el hijo de la mujer, pudo ser trasladado a Mendoza por otros medios.

Lo que no queda claro es si el Halcón II, no puede volar por una cuestión inherente a la máquina en si misma, cosa que daría lugar a otro escándalo, por cuanto se lo ha visto volar en repetidas oportunidades sin la luz del sol, o es por una cuestión del personal de asistencia que se necesita en el aeropuerto en la torre de control, para que el vuelo sea seguro.

Todo esto, sin contar todas las oportunidades en que la aeronave se ha utilizado para trasladar a funcionarios, incluído el propio gobernador, por cuestiones que nada tienen que ver con la seguridad, o con las situaciones previstas en la ley 7594, o en su decreto reglamentario, el 2176 dictado por el Gobernador Julio Cobos y refrendado por su ministro de seguridad, Alfredo Cornejo.

Lo concreto es que el escándalo crece y ojalá que la oportunidad sirva para establecer criterios claros en cuanto a la utilidad que puede dársele a tan importante aparato, sin dejar de tener en cuenta que es una sofisticada herramienta que debe estar en todo momento al servicio de la comunidad y de los contribuyentes, no de las autoridades ni funcionarios.