Ya es casi una tradición: comienza Bailando por un sueño (entiéndase, patinando, cantando, etc.) y brota la polémica. Ya sea por la distribución de los camarines, la no tan casual elección de participantes o los rumores sobre los posibles ganadores.
El ciclo de baile de Marcelo Tinelli genera noticias mucho antes de que se de el puntapié inicial. Después, por supuesto, el conductor ahonda en los mismos incidentes sobre la pista de baile.
Según publica el sitio de noticias PuroShow, algunas participantes se pusieron exigentes antes de firmar el contrato.
Sofía Zámolo, por su parte, se inclinó por Maxi Diorio, otrora "soñador" de Iliana Calabró y de Laura Fidalgo, cuando la bailarina viajó a México para presentarse en el certamen Azteca.
Luli Pop, quien supo ser Luciana Salazar, pidió bailar con Piere Fritzche, más conocido por haber sido el compañero de pista de Dolores Barreiro y Karina Jelinek.
Finalmente, la última en poner condiciones fue Jésica Cirio, quien para volver a participar del concurso pidió trabajar junto con Gabriel Usandivaras, su soñador de la última edición del programa.
Fuente: 24con.com