Casi todos los medios estuvieron pendientes de la respuesta que las distintas sociedades dieron alrededor del mundo a la convocatoria que lanzó la WWF (Worl Wild Fundation) para apagar las luces durante una hora, de modo de reducir el consumo eléctrico, que en su mayoría esta generado por centrales eléctricas de ciclo combinado.
En Mendoza, MDZ adhirió plenamente a la iniciativa e invitó a sus lectores a responder a la convocatoria, pero la sociedad mendocina, tampoco dio muestras de que el tema le haya resultado significativo, independientemente de algunas respuestas que pudieron comprobarse en la ciudad, tales los casos de los hoteles Sheraton, Hyatt y NH, o la cadena de hipermercados Carrefour.
La Municipalidad de Capital, por ejemplo, no adhirió, y dejó que el escudo de la plaza Independencia estuviese en todo su esplendor lumínico, mientras que en San Rafael, el escudo de la rotonda Oeste estuvo apagado, pero aparentemente por desperfectos técnicos y no porque la Muncipalidad adhiriera a la iniciativa, por cuanto la plaza San Martín lucía todo el esplendor de sus luces.
En Buenos Aires, la Manzana de las Luces, el Centro Cultural Recoleta, el Monumento de los Españoles, el Palacio Municipal anunciarion que se sumarían a la protesta que en la Argentina está coordinada por la Fundación Vida Silvestre (FVS), organización ambientalista que convocó a concurrir al Obelisco a partir de las 20.
La Plata, Catamarca, Santa Fe, Rosario, Mendoza, Bariloche, Simoca (Tucumán) y Ushuaia se adhirieron a La Hora del Planeta al igual que 56 capitales de países y ciudades como Los Angeles, Barcelona, Hong Kong o Singapur.
La primera edición de "La hora del Planeta", en 2007, consiguió que 2 millones de personas pulsaran el interruptor para cortar la luz, acción que el año pasado acometieron mil millones de personas, la sexta parte de la población mundial.
Como en todo los países la "Hora del Planeta" se programó a las 20.30 (hora local de cada sitio), comenzó en las islas neozelandesas de Chatham, y terminará 25 horas después en Apia (Samoa), después de que haber recorrido el mundo entero.
Los edificios y monumentos más emblemáticos del planeta, como la parisina Torre Eiffel, el neoyorquino Empire State, la berlinesa Puerta de Brandenburgo o la estatua de Cristo Redentor de Río de Janeiro quedaron y quedarán imperceptibles gracias a esta acción global para concienciar sobre el cambio climático.
San Rafael ignoró "olímpicamente" la Hora del Planeta.
La convocatoria mundial que tuvo diversa adhesión a lo largo del planeta, en San Rafael fue prácticamente ignorada. Una recorrida por la ciudad a la hora señalada, sirvió para corroborar que el calentamiento global no parece preocuparnos.