En Miami, Guillermo Cañas anunció su retiro

A los 32 años, en Miami, el Gladiador anunció su retiro del tenis, en el Crandon Park de Key Biscayne, sede  del Masters 1000 de Miami, y también de la academia que lleva su nombre. "Faltaba dar a conocer el paso al costado, pero ya está, ya despejé las últimas dudas. Quería despedirme en la Argentina, pero  no sé cuándo tendré la posibilidad de volver, y preferí anunciarlo acá". Esto empezó con una lesión en la muñeca derecha, que no la pude llegar a curar; tenía que operarme y sabía que iba a tardar mucho en volver. Después, cuando jugaba, estaba una semana bien, otra mal... Y el hecho de no estar al ciento por ciento, de no poder dar el máximo, me fue cansando, por eso tomé esta decisión.

Foto: Archivo
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La voz de Guillermo Cañas se escucha relajada. A los 32 años, en Miami, el Gladiador anunció su retiro del tenis, lo que se presumía desde hacía varios meses, en el Crandon Park de Key Biscayne, sede del Sony Ericsson Open, el Masters 1000 de Miami, y también de la academia que lleva su nombre. Cañas habló por teléfono con LA NACION sobre la despedida y de lo que vendrá: "Faltaba dar a conocer el paso al costado, pero ya está, ya despejé las últimas dudas. Quería despedirme en la Argentina, pero en este momento no podía porque no sé cuándo tendré la posibilidad de volver, y preferí anunciarlo acá". 

-¿Cuándo comenzaste a pensar en el retiro? 

-Ya tenía la decisión tomada, así que no me costó decir me retiro . Esto empezó con una lesión en la muñeca derecha, que no la pude llegar a curar; tenía que operarme y sabía que iba a tardar mucho en volver. Después, cuando jugaba, estaba una semana bien, otra mal... Y el hecho de no estar al ciento por ciento, de no poder dar el máximo, es algo que me fue cansando, por eso tomé esta decisión. 

-A partir de tu trabajo en la Cañas Tennis Academy, ¿ya te radicaste definitivamente en Miami? 

-No, no es algo para siempre, pero sí tengo pensado quedarme algunos años. Esto empecé a evaluarlo en septiembre de 2008, y ya el año pasado estuve viviendo en Miami. Dentro de la academia estoy con los chicos que empiezan a competir, que tienen el sueño de hacer algo profesional, que tienen 14 y 15 años, y algunos de 16 y 17. Todos juegan bien y tienen futuro, pero este es un proyecto nuevo y vamos de a poco. También se acercan a entrenarse jugadores como el chileno Paul Capdeville, al que acompañé en algún torneo, pero es algo part-time , nada más. 

-¿Y hay alguna posibilidad de ser coach de algún jugador? 

-Hoy tengo la cabeza en la academia, pero no estoy cerrado a ninguna opción. Si me llega alguna posibilidad, la estudiaré, pero por ahora no tengo algo que me motive a viajar. 

En Miami, Cañas trabaja con Gustavo Oribe y el ex doblista Martín Tero García, el mejor amigo que le dieron sus años en el circuito. El afecto familiar lo acompaña: Mirta, su madre, está con Willy en estos días, y Luis, su padre, viaja a visitarlo cuando puede; María Fernanda, su hermana, y Valentino, su sobrino, podrían mudarse a Florida. También lo acompaña Fabiana Semprebon, su novia brasileña desde hace un largo tiempo. "Estamos bien, ella está viviendo conmigo acá. Estamos comprometidos y quizás el casamiento se da este año... Ya me pasé para el lado de los entrenadores, así que estaré entre los casados", comentó Cañas. 

Atrás quedaron quince temporadas en el circuito, con 7 títulos y 9 finales, y el número 8 del mundo que alcanzó en junio de 2005. En lo más alto quedará la conquista del Masters 2002 de Toronto, con triunfos sobre cuatro top ten en una semana; en la Copa Davis, protagonizó el punto decisivo para vencer a Belarús en el dobles, junto con Luis Lobo, y lograr el ascenso al Grupo Mundial, en 2001. Y hubo sinsabores, claro, como las lesiones que lo persiguieron en ambas muñecas, y la suspensión de 15 meses que debió cumplir por un positivo de un diurético: "Probé que la sanción era injusta. Volver al circuito fue difícil. Cuando estás tanto tiempo afuera, no sabes qué va a pasar. Pero se dio todo muy rápido". Como corresponde a un auténtico guerrero, le tocó caer y levantarse, una y otra vez. El tenis le daría revancha con los dos triunfos en apenas quince días sobre Roger Federer, en Miami e Indian Wells, en 2007, cuando le cortó al suizo una serie de 41 victorias seguidas. "Le gané al mejor tenista del mundo. Para mí fue algo increíble. Y volver a hacerlo dos semanas después fue como un sueño", confesó. 

Se retiró Cañas, uno de los íconos de la generación conocida como la Legión; símbolo de lucha, de entrega, esfuerzo, sacrificio y despliegue permanente; a su modo, dejó una huella para el recuerdo dentro del tenis argentino.