Después de dos derrotas en los dos primeros partidos, Lanús viene haciendo equilibrio sobre una cuerda para sostener su ilusión de clasificarse a octavos de final en la Copa Libertadores. Ayer necesitaba dar un nuevo paso y lo dio: le ganó a Blooming 1-0 y sigue dependiendo de sí mismo. En cuanto al juego, en cambio, quedó en deuda, y por eso su equilibrio futuro sigue generando muchas dudas.
En el arranque del partido, Lanús marcó diferencia, tanto a nivel individual como colectivo. Frente a un rival que pareció tomar el partido como banco de pruebas- los jugadores del Blooming tenían la mente puesta más en el clásico santacruceño frente a Oriente Petrolero que los espera el domingo, que en este choque de una Copa de la que ya estaban virtualmente eliminados-, el equipo de Zubeldía intentó imprimirle velocidad al partido y jugar la pelota por abajo.
Sin embargo, y pese a las ventajas que daba la defensa visitante -especialmente el brasileño Brandao-, ese dominio inicial de Lanús no se tradujo en situaciones claras de gol. Hasta que la torpeza de Imperiale y un error arbitral abrieron la puerta. Blanco dio un buen pase para Castillejos al área, el línea no sancionó la posición adelantada del delantero y el ex defensor de Central literalmente se llevó puesto al también ex Central. Salcedo se hizo cargo del penal y con un remate bajo y preciso puso el 1-0. Todo estaba dado para que Lanús buscase un resultado abultado.
No fue así. Grana y Velázquez dejaron de inquietar con sus proyecciones, el equipo boliviano ajustó la marca sobre Blanco, y con eso le alcanzó para equilibrar el partido. Sólo para eso, porque Marchesín no pasó apuros pese a algunas ventajas que dieron por momentos Viera y Erramuspe.
En el descuento de la primera etapa Castillejos tuvo una buena oportunidad cuando recibió un centro sin marca y casi en el área chica, pero cabeceó muy mal.
En el complemento Lanús siguió perdido en su laberinto futbolero. Le faltó profundidad, un problema que los ingresos de Lagos -se perdió un gol de cabeza sobre la hora- y Aguirre no solucionaron. looming se atrevió a jugar un poco más cerca del área local, generó algún susto -Marchesín resolvió bien ante Castillo-, y hasta puede decirse que no hubiese sido injusto si empataba.
Lanús sufrió demasiado ante un rival débil al que había goleado en Santa Cruz. Al menos, ganó y sigue sobre la cuerda en su camino en la Copa.
Lanús alcanzó con poco la victoria que necesitaba
Después de dos derrotas en los dos primeros partidos, Lanús viene haciendo equilibrio sobre una cuerda para sostener su ilusión de clasificarse a octavos de final en la Copa Libertadores. Ayer necesitaba dar un nuevo paso y lo dio: le ganó a Blooming 1-0 y sigue dependiendo de sí mismo. En cuanto al juego, en cambio, quedó en deuda, y por eso su equilibrio futuro sigue generando muchas dudas.En el arranque del partido, Lanús marcó diferencia, tanto a nivel individual como colectivo, imprimiendo velocidad al juego. Al menos, ganó y sigue sobre la cuerda en su camino en la Copa.