El gobernador Celso Jaque avanza con su propuesta de castración química para violadores. Después de exponer el tema a debate público en octubre del año último, el malargüino firmaría en los próximos días un decreto para reglamentar esa medida.
La propuesta establece que los condenados por delitos sexuales puedan elegir si aceptan o no esa alternativa, cuya ventaja, para esa persona, radicaría en la eliminación del deseo sexual que los lleva a cometer delitos, según la explicación del comité científico que asesora a Jaque.
Según se supo, una decena de presos por delitos sexuales estaría de acuerdo con formar parte del plan experimental diseñado por el gobierno, según publica hoy el diario porteño La Nación.
Además de la propuesta que se encamina a concretarse en Mendoza, un proyecto similar fue presentado el mes último por diputados provinciales de Santa Fe.
Los legisladores Alberto Monti y Jorge Lagna, del peronismo santafecino, se apoyaron en el debate que se dio en la sociedad mendocina para impulsar una medida penal tendiente a castrar químicamente a los agresores sexuales.
Este tipo de tratamiento funciona en otros países, como España, aunque algunos médicos cuestionan esos procedimientos, tanto desde el punto de vista ético como farmacológico. Para algunos profesionales, el resultado depende de la psiquis del paciente y de su edad. Incluso, afirman que en algunos casos pueden revertir el proceso con la ingesta del sildenafil, conocido por su nombre comercial de Viagra, justamente orientado a potenciar el impulso sexual.
Frente a esas críticas, Jaque menciona que su alternativa incluye un tratamiento integral, en el cual la acción de compuestos químicos será reforzada con el tratamiento de psicólogos.
Los condenados por violaciones que se ofrecieron para las pruebas químicas son, en su mayoría, reincidentes, que podrían ser beneficiados con una quita en sus condenas por ser voluntarios de este proyecto.
La necesidad de una aceptación por voluntad propia de exponerse a este tratamiento se debe a que se trata de una decisión ejecutiva de Jaque. Para convertirlo en obligatorio, debería ser reformado el régimen de penas nacionales.
Jaque y su proyecto para castrar químicamente a los violadores
La propuesta establece que los condenados por delitos sexuales puedan elegir si aceptan o no esa alternativa, cuya ventaja, para esa persona, radicaría en la eliminación del deseo sexual que los lleva a cometer delitos, según la explicación del comité científico que asesora a Jaque.