En medio de la preocupación creciente por la inflación, antes de librar las cruciales batallas por el reparto del poder en el Senado y por el uso de las reservas, la oposición ya se prepara para la próxima pelea que quiere dar en el Congreso: el saneamiento del Indec, intervenido por el Gobierno desde hace tres años.
Senadores de todo el arco opositor coincidieron hoy en una audiencia pública convocada para evaluar cómo encarar la reforma del organismo de estadísticas en medio de renovadas denuncias sobre la manipulación y adulteración de la información que produce el organismo público.
Los jefes de bloque de la UCR, Gerardo Morales; de la Coalición Cívica, Eugenia Estenssoro; del socialismo, Rubén Giustiniani, y del Frente Justicialista, Adolfo Rodríguez Saá, encabezaron la reunión en el Senado.
"Queremos saber cómo estamos para ver cómo seguimos", sintetizó Morales en la apertura del encuentro que lo tuvo como anfitrión. El jujeño afirmó que la audiencia no sólo había sido convocada para evaluar estrategias parlamentarias de cara a la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso en el que kirchnerismo ya no tendrá hegemonía, sino también ante "el recrudecimiento de la inflación" que no dudó en describir como "uno de los flagelos que más afecta el salario".
A su lado, Giustiniani denunció la "distorsión grosera" de las estadísticas públicas y la "intervención autoritaria" del Indec desde enero de 2007. Anunció además que la primera semana del mes próximo la oposición presentará un proyecto conjunto en el Senado para iniciar la normalización del instituto. "Tenemos que volver al Indec que supimos tener: un organismo con autonomía funcional y autarquía financiera", destacó.
Seguían atentamente su discurso los senadores cordobeses del Frente Cívico, Luis Juez y Norma Morandini; los radicales Luis Naidenoff (Formosa) y Eugenio "Nito" Artaza (Corrientes) junto a Samuel Cabanchik (Buenos Aires Federal-Capital).
Desaparecidos. A su turno, Estenssoro equiparó la manipulación de las estadísticas oficiales con la desaparición de personas durante la última dictadura. "Lamento tener que usar esta palabra, pero la información y la verdad son desaparecidos en la Argentina. Negando información, el Gobierno comete una gravísima violación de derechos humanos como el acceso a la información y la libertad de expresión", lanzó.
Rodríguez Saá resaltó que el Congreso es el ámbito "del que deben salir las soluciones para el Indec" y que el kirchnerismo "tendrá que aceptar" que la oposición se una para avanzar en ese sentido.
Además de los jefes de bloque de la Cámara alta estuvieron los economistas Javier González Fraga, Miguel Kiguel y Rodrigo Alvarez; el director del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, Agustín Salvia y el defensor adjunto de la Defensoría General de la Nación, Juan Minguez, además de la ex directora de la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE) de Mendoza, Patricia Giménez.
Faltazo. El gran ausente de la audiencia fue el Consejo Asesor Académico que se creó por decreto en julio de 2009, como parte de las medidas impulsadas desde el desembarco de Amado Boudou en el Ministerio de Economía, para sanear el Indec.
El faltazo no pareció casual. Ocurrió pocas horas después de que el rector de la UBA, Rubén Hallú, anunciara la decisión de retirarse de ese cuerpo por la sostenida negativa del Indec la dura negativa Indec a dar información clave sobre los polémicos indicadores que elabora desde 2007. Además de la UBA integran el Consejo las universidades de Tres de Febrero, Mar del Plata, Rosario y Tucumán. "Esperemos que no estén sometidos a presiones del Poder Ejecutivo", deslizó Morales después de explicar que los motivos de la ausencia no habían sido comunicados a los senadores.
Los trabajadores desplazados del Indec a partir de la intervención que lideró el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, colmaron el Salón Arturo Ilia desde poco después de las 11, estuvieron representados por el líder de ATE-Indec, Daniel Fazio.
El gremialista fue el encargado de repetir ante los legisladores el leit motiv del reclamo que los empleados sostienen desde los primeros días del desembarco kirchnerista en el organismo. "No hay normalización posible sin la salida de la intervención y la patota. Cualquier discusión sobre el futuro del Indec deberá contemplar una etapa previa que despeje el escenario", resumió. Cuando hablan de la "patota", los trabajadores aluden a las personas que llegaron al Indec de la mano de Moreno, a quienes responsabilizan por la "persecución y los aprietes" a los que resistieron la intervención. "Las lavadas de cara fracasaron. El Indec tiene que volver a estar al servicio del pueblo",concluyó.
"Adulteración burda". Garrido, ex titular de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA), recordó la investigación que inició desde ese lugar en mayo de 2007, y aseguró: "Está probado que en el Indec hubo una adulteración burda de datos y una voluntad clara de violar las normas. Al igual que Estenssoro, planteó que "adulterar información pública es violar un derecho humano".
La reunión tuvo su momento más duramente emotivo cuando Graciela Bevacqua, la ex directora de Precios del Indec y primera desplazada del organismo, dio su testimonio. Visiblemente conmovida, antes de adentrarse en el relato de los días en que sufrió en carne propia las presiones oficiales para que entregara información reservada, se dirigió a sus compañeros a quienes agradeció haber hecho "visible" ante la sociedad el reclamo por la intervención y a sus tres hijos, presentes en la sala.
Contó como, desde principios de 2006, Moreno fue intensificando los reclamos para hacerse de datos sobre el índice de precios. "Las llamadas eran cada vez más frecuentes, hasta que se volvieron diarias. Duraban 40 minutos. Lo atendía mi jefa [la ex directora de Condiciones de Vida, Clyde Trabucchi] y de los gritos que daba Moreno, no hacía falta que me trasladara las consultas", relató.
"Me cambió la vida". Hablaba de "los que fueron perseguidos y presionados para cambiar números", cuando la voz, ya temblorosa, se le cortó del todo por el llanto. "Esto cambió la vida de mi familia. La vida de todos", dijo entre lágrimas. Tomó agua y pidió "mil disculpas". "Remitir a esta situación me resulta muy complicado", siguió. Morales intentó calmarla y pidió que le alcanzaran agua. "Admiro a los que están en el Indec. Yo lo pasé antes y sé que ahora todo es más virulento", se despidió en medio de los aplausos de sus colegas.
Denuncian la adulteración de los datos del Indec
En una audiencia pública en el Senado, anunciaron que en marzo presentarán una iniciativa para debatir el tema en el Congreso; estuvieron el ex fiscal Garrido, economistas, investigadores y trabajadores desplazados; Senadores de todo el arco opositor coincidieron hoy en una audiencia pública convocada para evaluar cómo encarar la reforma del organismo de estadísticas en medio de renovadas denuncias sobre la manipulación y adulteración de la información del organismo .