Una bodega y sus jardines de líneas puras y clásicas

En Luján de Cuyo se encuentra la Bodega Otero Ramos, rodeada por el marco de la imponente Cordillera de los Andes. El agua proveniente del deshielo corre por las acequias almacenándose en una represa que da la sensación de un espejo de agua. Los jardines proyectados por la paisajista Andrea Celasso, realzan la arquitectura de la bodega y la integran a su entorno natural.

Ubicada en Luján de Cuyo, la Primera Zona y Denominación de origen del Malbec, se encuentra la Bodega Otero Ramos, rodeada por el marco de la imponente Cordillera de los Andes. Paisaje singular característico de Mendoza, el agua proveniente del deshielo corre por las acequias almacenándose en una represa que da la sensación de un particular espejo de agua. Los jardines han sido proyectados por la paisajista Andrea Celasso quien, a través de líneas puras y clásicas, realza la arquitectura de la bodega y la integra a su entorno natural.


Intervenir el paisaje preservando su naturaleza desde el punto más cuidado, otorgándole colores, texturas y contraste en el follaje de las especies, es el criterio actual.
El paisaje se convierte en un disparador de sensaciones… la belleza de la flora nativa, los perfumados tilos Tilia moltkei, el viento  que mece el follaje y hace danzar a las espigas de las gramíneas con su tranquilizador y calmo soplido, llenan de encanto el lugar digno de recorrerlo y de animarse a sentirlo.


Teniendo en cuenta que las lluvias son escasas en la zona, se seleccionó con gran cuidado las especies a colocar logrando equilibrio entre las  áreas de césped más húmedas y las de superficies secas. Ya que el fin del almacenaje de agua es el manejo de este recurso para el desarrollo estratégico de las vides, se debieron estudiar detalladamente, los requerimientos hídricos de las especies escogidas.

Elementos muy característicos de nuestra región, como la piedra bola y el coirón Stipa s. p.. Olivos Olea europeae delinean los senderos de la finca y acompañan la paleta de la paisajista en todo momento contrastando con tonos más oscuros como el de los Berberis Berberis thumbergii atropurpurea y Prunus  Prunus cerasifera atropurpurea var. pissardi, con una amplia gama de verdes que dibujan islas equilibrando formas y texturas.


Numerosos senderos enripiados bordeados y contenidos por una hilera de piedra bola, colaboran con el correcto mantenimiento, facilitando el apropiado control del césped..
 
Desde la gran terraza al frente de la bodega, se pueden apreciar los jardines como también a lo lejos, la Cordillera de los Andes. Más allá, los viñedos detrás de los jardines rodean la propiedad.


La combinación de tonos en las especies y la frescura de la fuente en el acceso principal a la bodega,  son recursos que dan vida a un proyecto tradicional con energía propia que merece ser recorrido y disfrutado, en todos sus rincones.