Quizás desconociendo la dedicación que requiere su rol y el grado de renuncia que implica en sus vidas personales, nos habremos preguntado, cómo es la vida de un cónsul, qué hace en nuestra sociedad. Lejos estábamos de la respuesta sin conocer, más allá del protocolo y las apariencias, su modo de sentir profundo, rico y personal. En un atardecer mendocino, café y masitas mediante, cinco integrantes del Cuerpo Consular de nuestra ciudad compartieron una charla con Club House.
Una comunidad que reside en el extranjero constituye una parte de la patria que se debe proteger, acompañar e incluso guiar. Más allá de los aspectos formales, esta es una de las principales funciones de la actividad consular que la define como una misión. Sergio Kostritsky, vice decano del Cuerpo Consular de Mendoza y cónsul del Perú, quien ostenta rango de embajador, opina que “un consulado general es como una pequeña embajada, los consulados son misiones, deben colaborar con las excelentes relaciones entre los países, no dependen directamente de las embajadas pero están subordinados. Por otro lado, ser cónsul es una vocación de servicio, debemos asistir a nuestros connacionales, atender los intereses culturales y comerciales. En Perú le hemos dado importancia a los consulados, hoy muchos quieren trabajar en esta actividad para poder apoyar las gestiones en el exterior, hay muchísimos lugares donde esta labor es fundamental porque hay miles de peruanos viviendo y alguien debe responder por ellos”. Así como sucede con Perú, fuertes vínculos de índole histórica, cultural y comercial nos ligan con Chile, esto le da a la misión consular un matiz especial.
Para Verónica Chain, cónsul adjunto de Chile, quien lleva cinco años en nuestra ciudad y pronto partirá a Santiago con una nueva misión, “la labor consular se debe mirar desde un punto de vista globalizado. Los cónsules somos interlocutores de los intereses que representamos. En Argentina tenemos 14 consulados de carrera de los cuales el de Mendoza es el más grande, el único que tiene dos cónsules, uno general, uno adjunto y un representante comercial. Esto te da una visión de lo que significa Mendoza para Chile. El Consulado General es más grande que muchas de nuestras embajadas. Sin hacer uso de los vínculos que históricamente nos han unido, nos da una clara idea de lo que significa Mendoza para Chile y de la labor de integración que realizamos en toda la región de Cuyo. Además no hay mendocino que no tenga relación con Chile, que quiera hacer algún negocio o viaje para vacacionar, en este sentido, el Consulado también presta servicio a los mendocinos”.
Juan Martín Schiappa de Acevedo
Cónsul Honorario de Portugal
Secretario del Cuerpo Consular
Cónsules de carrera y cónsules honorarios
Están los cónsules que han seguido la carrera diplomática pero también los cónsules honorarios, representantes de una bandera por la comunidad de intereses que la zona significa para ese país, en su caso, no necesariamente deben ser de origen. A Juan Martín Schiappa, cónsul honorario de Portugal y secretario del Cuerpo Consular, la tradición familiar lo motivó a ejercer esta actividad. “mi abuelo era cónsul de carrera y renunció a la diplomacia porque se casó con mi abuela y se vino a vivir a Mendoza en donde inició un consulado honorario. Más tarde, un embajador buscó a los Schiappa que tienen historia dentro del estado portugués y me propusieron continuar con la misión. Mendoza es un lugar activo en términos de intereses económicos para Portugal, una de sus industrias tradicionales es la del corcho y aquí se encuentran instaladas las cuatro corcheras más importantes. Me liga el vínculo afectivo con aquella tradición y país, me hace muy bien mantenerlo”.
Quien llegó por razones extra consulares a esta tierra, que la adoptó como propia, fue María Landa, al casarse con un mendocino. Aquí fue donde tomó el cargo de cónsul honorario de México que mantiene hace varios años con una gran vocación. “el concepto es el mismo en cuanto a la misión, tanto cónsules de carrera como cónsules honorarios somos representantes de nuestros países, brindamos asistencia a nuestros connacionales y rendimos cuenta mes a mes de las actividades protocolares. En mi caso es un servicio que doy a mi país, por el cual no recibo ninguna remuneración y siento un gran honor de hacerlo”.
Para interactuar con la sociedad mendocina se necesita llegar a ella de alguna manera, conocerla y sentirse parte
“Los mendocinos se sorprendieron frente a una mujer en estos roles, representando a su país”, comenta Verónica Chain, “sin embargo esto facilitó la tarea, las personas me han mostrado respeto, cariño y ganas de hacer cosas”. Otro particular recibimiento fue el de Pietro Tombaccini, actual cónsul de Italia, quien llegó en la época en que Godoy Cruz como equipo de fútbol ascendía a la liga mayor. En todos lados podía leerse: bienvenido Tomba, además, por el parecido con su apellido, en su primera entrevista local un periódico lo catapultó como hincha del Tomba, desde aquel momento, suele ir a la cancha a ver jugar al equipo. Mientras que a Sergio Kostritsky, cónsul de Perú, Mendoza le sienta bien y, según dice, vino por elección propia. “Debía arribar en un momento propicio por lo que elegí la vendimia, todos me acogieron muy bien, tengo muchísimos amigos de mis numerosos viajes anteriores que me han abierto las puertas y los amigos de mis amigos también son mis amigos, ya mi misión comenzó con el pie derecho”.
Pietro Tombaccini
Cónsul General de Italia
El cuerpo consular de Mendoza, un grupo con intereses comunes
Integrado por 17 cónsules honorarios y 6 de carrera, el Cuerpo Consular de Mendoza es el segundo más grande del interior del país después de Rosario. Sus miembros eligen por votación anual al Decano y vice Decano que deben alternarse respectivamente entre cónsul de carrera y honorario, aspecto de carácter particular de este organismo ya que la usanza en general es elegir como decano y vice a quienes posean más antigüedad en el lugar. En este sentido, los entrevistados comparten la opinión “tenemos una relación muy ágil y de proximidad entre los miembros como si se tratase de un grupo de amigos con intereses en común. Todos los meses realizamos reuniones con funcionarios, legisladores, empresarios, líderes de opinión. Apoyamos diferentes acciones, hemos logrado en las fiscalías por decreto, que cuando exista algún problema con un extranjero de inmediato se avise al cónsul correspondiente, hemos logrado mucho de lo que nos hemos propuesto en conjunto”. Esto crea un clima muy interesante y de interrelación con toda la sociedad a lo que el cónsul honorario de Portugal añade “parte de la misión histórica del Cuerpo Consular de Mendoza ha sido apoyar y colaborar con la integración de sus nuevos miembros en la sociedad”.
Acostumbrados a vivir en el mundo, cada nuevo destino se transforma en un desafío
En más de un caso, los lleva a conocer más que los propios habitantes, aspectos culturales, económicos y sociales y a estrechar lazos profundos con cada lugar y su gente. Numerosos son los ejemplos de integración. “La gente me dice, ustedes son más embajadores de Mendoza que viceversa”, comenta María Landa, “porque fomentamos actividades culturales y económicas, apoyamos las relaciones que se generan entre gente de ambos países. Ejemplo de esto es el intercambio a nivel académico y universitario que en los últimos cuatro años ha crecido de forma exponencial, hay más cantidad de estudiantes viviendo aquí que residentes estables. Fruto de esta integración ha sido el primer doctorado de Arquitectura en Argentina que se hizo en Mendoza, a raíz de la fuerte relación”. Como países dentro de un país o culturas dentro de una nueva cultura, los cónsules comparten el criterio del diálogo como punto de partida para interactuar. “Desarrollar la empatía para saber dónde estás y con quién hablas” según Verónica Chain. Con una lectura personal, Pietro Tombaccini sintetiza de cierta forma su vivencia, “elegí este trabajo porque soy curioso, nosotros no viajamos, vivimos en el extranjero, no somos turistas, nos metemos en la sociedad para entenderla, aunque sea para captar una parte de su complejidad, yo encuentro fascinante las diferencias”.
María Landa
Cónsul Honorario de México
Vida de cónsules, los mitos que se generan a su alrededor
Hay que sentirlo y vivirlo para entender hasta dónde llega la elección, lo que significa este modo de vida ajeno al común de las personas que se quedan en la apariencia de la profesión, en la idea de que los cónsules se dedican sólo a vestir bien e ir de cóctel en cóctel. Sin embargo la “apariencia” es parte de la función, son los eventos el contexto para relacionarse e interactuar. “Es un trabajo que te abre muchas puertas, puede ser cansador”, opina el cónsul italiano, “trabajamos y tenemos problemas que solucionar como en cualquier otra actividad, yo tengo una visión muy laica: soy responsable de un consulado, tengo que hacer funcionar bien este pedacito de administración pública italiana en Mendoza. Tendría la misma actitud siendo dirigente de un hospital, escuela o comuna”.
Desde su particular forma de abordar la profesión, con gran entrega, Verónica Chain incorpora la actividad social a su vida, “lo vives como un honor, privilegio y gran desafío de representar a tu país. Si quieres conseguir cosas, en primer lugar tienes que conocer la sociedad adonde vas, y eso te obliga a contactarte con todo el espectro socio cultural, no solo con las autoridades. Te diría que una parte muy importante de nuestra labor se hace afuera de la oficina”.
Para Juan Martín Schiappa, “no queda otra forma que participar de las reuniones sociales. Tomas cierta gimnasia, he ido a más de tres reuniones en una noche. Hay eventos a los que no podes faltar por tu función, existen verdaderos compromisos”. Sin embargo, no todos piensan igual, Sergio Kostritsky opina que “no todo el mundo piensa que el cónsul va de fiesta en fiesta, esto se dice más de las embajadas en donde hay “recepción de la recepción” de todas formas, ahí se trabaja porque más de la mitad de lo que se hace adentro son los contactos”. La idea de la gente va más allá incluso piensan que los consulados deben resolver no solo sus problemas legales y de residencia sino también sus problemas económicos, lo cual es una falacia pero hacemos lo posible por protegerlos y asistirlos, entonces esta gente luego dice que los cónsules van de reunión en reunión pero se ocupan de su comunidad”.
Verónica Chain
Cónsul Adjunto de Chile
Cómo se entrelazan misión consular y sociedad
Del complejo entramado de vínculos y de los particulares intereses de cada país depende la naturaleza de las relaciones que se establecen con la zona, esto marca el acento de la actividad consular.
“Los empresarios peruanos están apuntando a Mendoza, desde hace algunos años se están vendiendo vinos mendocinos en Lima, hay una relación comercial muy importante de negocios mutuos”. Apunta el diplomático del Perú.
Mendoza está creciendo y abriéndose a un nuevo modo de vida, a nuevos intereses, se pone de manifiesto en el intercambio cultural, en la magnitud y variedad de inversiones, de ahí la importancia del Cuerpo Consular, que se abran más consulados de carrera, que lleguen cada vez más extranjeros a Mendoza. Según la cónsul Adjunta de Chile, es un momento de oportunidades recíprocas, “Mendoza es el punto neurálgico del corredor bioceánico, como dijese nuestro embajador, debería ser la capital del MERCOSUR. Nuestras vinculaciones de carácter comercial pasan por Mendoza. Los tratados de libre comercio que se abren a toda la región sudamericana, el mercado enorme de la cuenca Asia Pacífico. En este momento hay que hacer alianzas, Hay comunidades de intereses que se sintetizan acá”.
Hermandad entre países
Más allá de los intereses culturales y comerciales que, como sociedad, podemos compartir con distintas partes del mundo, existe un lazo de sangre que nos hermana con los países sudamericanos, con las culturas más próximas y en particular con nuestro vecinos chilenos que se siente de especial manera en momentos cruciales como los que se vivieron tras el terremoto en Santiago. Episodio que no puede quedar ajeno a este análisis por la importancia de todo lo mencionado anteriormente, en especial: la integración y el apoyo mutuo entre países. “En todos mis años de carrera no había visto cariño y solidaridad hacia mi país como la que manifestó Mendoza, mantuvimos el consulado abierto las 24 horas por la cantidad de gente que quería información de sus parientes, los medios nos ayudaron. Despachamos más de 100 toneladas de ayuda voluntaria. Horas de trabajo, aportes concretos en transporte gratis, vestimenta, alimentos. Muestras de cariño como dar lo que no tienes, fue la de un cartonero que llevó un kg de azúcar y uno de arroz. Esto refleja un cariño genuino auténtico de los mendocinos hacia Chile que atravesó todas las clases sociales”. relata Verónica Chain, para quien la experiencia a nivel humano ha sido de gran satisfacción.
Sergio Kostritsky
Embajador
Vice Decano del Cuerpo Consular
Cónsul General del Perú
Interpretación personal de la misión
“Ser cónsul de Italia en Mendoza significa también que a los 6000 m pueden pedirte la ciudadanía”. Para Pietro Tombaccini, intentar subir el Aconcagua fue también una misión consular “la noche anterior cuando estábamos cerca de la cima, uno de los porteadores del equipo me pidió que lo ayudara a sacar la ciudadanía, tenía el derecho y el contexto fue tan particular, que lo ayudé”. Pietro concluye contando que su paso por Mendoza tiene otro significado muy personal “aquí llegó mi primer hijo, se llama Tiago porque nació el día del Patrón Santiago, esto convierte a Mendoza en un lugar que no se puede olvidar”.
Para Sergio Kostritsky, en Mendoza se puede vivir de manera útil y agradable. “aquí puedes ser útil para ti y para los demás, además vivo en Chacras de Coria y cuando estoy ahí no me quiero ir más”.
A Juan Martín Schiappa, lo liga el afecto “continuar la tradición y el vínculo afectivo de mi familia con Portugal, me hace muy bien mantenerlo”.
Para “la Vero” Chain, quien pronto culmina su misión aquí, la partida es algo que ya ha ejercitado varias veces pero sigue siendo novedosa desde los afectos. “Se van dejando amistades, es una manera distinta de relacionarse no convencional, tengo amistades desde hace 20 ó 30 años, pasa el tiempo luego te vuelves a ver y es como ayer. El mundo se te hace pequeño. Son relaciones que resisten el tiempo y la distancia, es una parte muy importante de este estilo de vida”.