Tras el regreso de la calma a la estación Constitución, donde se registraron graves disturbios, las acusaciones por el caos generado en el lugar quedaron en el centro de la escena.
Funcionarios del gobierno nacional denunciaron que hay sectores que buscan inestabilidad y advirtieron que hay dirigentes políticos que "sacan provecho" por estas circunstancias. También hubo acusaciones desde el Partido Obrero, que había sido culpado tras los disturbios.
El dirigente del (PO) Marcelo Ramal responsabilizó al secretario general de la Unión Ferroviara (UF), José Pedraza, y lo acusó de montar "un escenario de provocación".
Según Ramal, los incidentes se iniciaron cuando "se estaba por llegar a un acuerdo" en el Ministerio de Trabajo con los tercerizados. "Responsabilizamos a la patota ferroviaria de José Pedraza, porque no querían que se produjera un acuerdo gremial", arremetió el dirigente.
Ramal sostuvo que Pedraza le "está mandando un mensaje mafioso" al gobierno nacional que dice: "Si siguen teniendo detenidas a las siete personas por el crimen de Mariano Ferreyra, en este país se pudre todo'".
El ministro del Interior, Florencio Randazzo, aseguró que los incidentes forman parte de "un proceso de inestabilidad" que se pretende generar contra el Gobierno y advirtió que hay dirigentes políticos "que sacan provecho de esto".
Randazzo relacionó los enfrentamientos con las tomas de terrenos en el Parque Indoamericano, del barrio de Villa Lugano, y sentenció que constituye "un proceso de generar inestabilidad y zozobra por sectores que quieren imponer el discurso de que el orden se impone por la violencia".
El funcionario sostuvo que los que actuaron fueron "grupos minúsculos de delincuentes" y advirtió que se pueden repetir episodios violentos "en los próximos días".
Por su patre, el ministro de Justicia, Julio Alak, afirmó que lo ocurrido "fue una acción evidentemente planificada por grupos que quieren desestabilizar a la Argentina". "Lo iban a realizar el lunes [al corte de vías], luego pero decidieron adelantarlo", explicó Alak a radio América y agregó que son "sectores conocidos que quieren la desestabilización de la Argentina. Sectores de derecha y algunos sectores de izquierda, como es el caso del Partido Obrero".
Tras los desmanes, el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, había informado que el Gobierno iba a presentar una denuncia penal para que se investigaran "los actos de vandalismo" y culpó al Partido Obrero por el caos originado.
Ramal salió al cruce de estas acusaciones y expresó: "El corte fue llevado adelante por los trabajadores tercerizados del ferrocarril, y el PO simplemente acompañó a través de militantes".
Detenidos. En las últimas horas comenzaron a liberar a los detenidos por los desmanes. Un total de 34 personas habían sido arrestadas, algunas en la comisaría 16 y otras en el sector de Seguridad Ferroviaria de la estación Constitución.
La causa abierta está caratulada como "lesiones y resistencia a la autoridad" y ninguno de los detenidos portaba armas de fuego, aunque sí se les secuestraron cachiporras, palos y bastones.
Los enfrentamientos provocaron varios heridos, entre ellos, un hombre mayor de 60 años con traumatismo de cráneo que se encuentra internado en estado de gravedad en el hospital Argerich. También hay doce policías heridos (nueve hospitalizados) y 16 civiles con traumatismos.
Desmanes. El servicio de trenes estuvo interrumpido durante siete horas por un reclamo de ferroviarios tercerizados que cortaron las vías de la línea Roca en Avellaneda. Los pasajeros que no podían regresar a sus hogares realizaron protestas y luego llegó el caos. Hubo incendios saqueos y pedradas. La policía desarmada logró contener la situación tras varias horas de desmanes.
Los comerciantes de la zona fueron damnificados por los destrozos y muchos de ellos no pudieron reabrir sus negocios.
Gobierno: "hay grupos que buscan inestabilidad"
Funcionarios del gobierno nacional denunciaron que hay sectores que buscan inestabilidad y advirtieron que hay dirigentes políticos que "sacan provecho" por estas circunstancias. También hubo acusaciones desde el Partido Obrero, que había sido culpado tras los disturbios.El dirigente del (PO) Marcelo Ramal responsabilizó al secretario general de la Unión Ferroviara (UF), José Pedraza.