El ministro de Gobierno, Mario Adaro, dio esta noche un fuerte gesto político hacia el Gobierno. Junto a aliados del sindicalismo y del kirchnerismo ortodoxo, copó con un acto masivo la Federación Mendocina de Box, pidió el apoyo a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y salió así a distinguirse como el primer kirchnerista del gabinete de Celso Jaque.
Unas 6 mil personas fueron convocadas para participar del apoyo a la reelección de la presidenta, un día después que la cúpula nacional del PJ se reuniera con Cristina para darle su aval como conductora del partido a nivel nacional.
Si bien no fue el único orador, Adaro se movió a sus anchas, como bailarín en el ring que mide fuerzas ante su rival.
Bromeó -cuando los bombos apenas lo dejaban hablar-, aplaudió y bailó -sobre todo, cuando se proyectó un video de Cristina con la música de cortina del programa "678"-, alabó -al proyecto nacional y popular, claro está- y criticó -a Julio Cobos y los radicales-. Y se dio el lujo hasta de transmitir en vivo el evento, secundado por un equipo de jóvenes que filmaba con una web cam para su blog personal.
No era menos. Con el acto, Adaro estaba dando una señal política hacia el interior del gabinete provincial, al corazón del jaquismo, luego de haber contrariado días atrás al propio Celso Jaque en una materia que le sirve para sacar chapa de kirchnerista: los derechos humanos. Así, antes de los discursos, hubo distinciones para Madres de Plaza de Mayo y ex presos políticos durante la Dictadura. Claro que también en la misma escala se otorgó una distinción a Juan Carlos "Chueco" Mazzón, el operador presidencial que teje y desteje en el poderoso sector Azul del peronismo mendocino.
No estuvo solo. La ensalada de figuras en el escenario demuestra que el ministro político de Jaque ha hecho buenas relaciones con el sindicalismo y con el kirchnerismo ortodoxo.
En cuanto a los primeros, la posibilidad de venir de una corriente gremial -ex aliado de Guillermo Pereyra, líder del CEC- le dio la posibilidad de reunir a Rodolfo Calcagni -secretario general de la CGT- y a Gustavo Maure -ex dirigente del SUTE y uno de los referentes de la fracturada CTA en Mendoza-.
A ellos se sumó el dirigente de Judiciales, Julio Piumato -en la foto-, cuyo referente local es funcionario de Adaro: Ariel Pringles, subsecretario de Relaciones Institucionales.
En cuanto a los segundos, Adaro mantiene buen feeling con el ultrakirchnerismo de "La Cámpora" -recientemente lanzada en esta provincia- y con la "Tupac Amarú", la organización que lidera en Jujuy la dirigente piquetera Milagros Sala.
La Anses parece asumirse también como otra extensión del kircherismo. Héctor Rasso, el gerente local del organismo previsional, también movilizó gente. Rasso -que forma parte del círculo íntimo del gobernador- hizo una síntesis de lo logrado por la gestión nacional a partir de los programas instrumentados en la Anses y su merchandising se hizo notar en una de las populares.
El acto tuvo algunos detalles que reflejan cómo se encuentra el gobierno y, en perspectiva, el Partido Justicialista en clima preelectoral.
Raúl Mercau fue el único ministro que asistió. Sucede que a esta misma hora, pero en el auditorio Angel Bustelo, otro ministro de Jaque también buscaba sacar rédito político con el lanzamiento de un plan estratégico de desarrollo para Mendoza. Hablamos de Guillermo Carmona, el secretario de Ambiente, que estuvo a punto de presentar su renuncia por las diferencias en el tema minero -el proyecto San Jorge, de Uspallata, en particular- que mantiene con el gobernador.
De hecho, Celso Jaque estuvo virtualmente a través de un video. Poco se lo escuchó, a pesar de los esfuerzos de varios dirigentes desde el escenario para acallar los bombos. Sí participó del acto en el Bustelo, menos kirchnerista y más amplio en cuanto a los asistentes.
El segundo detalle fue la presencia de los "azules" en la Federación Mendocina de Box. Sorprendió cuando el locutor anunció una distinción para Mazzón -seguida de las Madres de Plaza de Mayo-. Más aún sorprendió verla a la diputada nacional Patricia Fadel recibiendo la plaqueta en nombre del operador político.
Incluso, la organización cedió a Fadel el micrófono durante algunos minutos, en los que defendió la gestión de Jaque y la calificó de "exitosa, en estos tres años". Un puente entre Adaro y el respaldo sindical y el sector que dirige Mazzón, a tener en cuenta.
Por último, Sergio Salgado fue el único intendente que acompañó en el acto. El jefe comunal de Santa Rosa responde directamente a Adaro y al ministro le debe haberlo devuelto al frente de la municipalidad.
Más notorias fueron las ausencias. Se trató de un acto que no contó con el aparato de los caciques. Sabido es la diferencia fuerte que mantienen Alejandro Abraham -de Guaymallén- y Rubén Miranda -de Las Heras- con Adaro por cuestiones políticas. Pese a todo, la Federación estuvo repleta por un sinnúmero de fuerzas. En síntesis: no sólo un gesto político hacia el corazón del jaquismo, sino también una demostración de fuerzas hacia los caciques peronistas del Gran Mendoza.