Oyarbide sería apartado de la causa de escuchas

El jefe del Gobierno porteño, Mauricio Macri, consiguió -en su segundo intento- que la Justicia considerara su pedido de apartamiento del juez federal Norberto Oyarbide de la causa en la que está procesado por supuesto espionaje.A su vez, los camaristas de Casación ordenaron a sus colegas de la Sala I -Eduardo Freiler, Jorge Ballestero y Eduardo Farah- que revean aquel fallo y emitan uno nuevo.

Foto: web
Foto: web

El jefe del Gobierno porteño, Mauricio Macri, consiguió -en su segundo intento- que la Justicia considerara su pedido de apartamiento del juez federal Norberto Oyarbide de la causa en la que está procesado por supuesto espionaje.

La Sala III de la Cámara Nacional de Casación Penal, por mayoría, hizo lugar a un recurso presentado por Macri contra el fallo de la Sala I de la Cámara Federal que, en junio último, rechazó el pedido de recusación contra Oyarbide, según informaron fuentes judiciles.

A su vez, los camaristas de Casación ordenaron a sus colegas de la Sala I -Eduardo Freiler, Jorge Ballestero y Eduardo Farah- que revean aquel fallo y emitan uno nuevo.

Para la camarista de Casación Angela Ledesma, los jueces de la Cámara Federal "no analizaron si las expresiones que el magistrado (Oyarbide) habría vertido ante la prensa tenían entidad suficiente para afectar su imparcialidad frente el caso o si había existido un prejuzgamiento".

Mientras que su par Gustavo Mitchell coincidió en que los camaristas federales hicieron "omisión de tratamiento de uno de los motivos alegados por la defensa de Mauricio Macri para recusar al magistrado de primera Instancia referida a las supuestas manifestaciones del juez a la prensa".

Sin embargo, otra de las camaristas Liliana Catucci consideró que se debía hacer lugar a la recusación y, en consecuencia, apartar a Oyarbide de la causa, porque de "la sospecha nacida de los comentarios hechos por los medios masivos de comunicación" surge que Oyarbide habría tenido "predeterminación de incriminar a Macri".

El jefe de gobierno porteño fue procesado por Oyarbide el 17 de mayo como supuesto integrante de una asociación ilícita dedicada a las escuchas telefónicas y le endilgó haber convertido en funcionarios porteños al ex jefe de la Policía Metropolitana Jorge "Fino" Palacios y al ex policía-espía Ciro James, ambos procesados y detenidos.