Uñas sanas, uñas lindas

Ellas pueden darnos señales sobre el estado de nuestra salud. Pero pueden debilitarse y “escamarse” porque están continuamente expuestas al agua y a ingredientes que las secan. Nutrientes como la proteína y el calcio son fundamentales, tenerlas arregladas y pintadas las protegerá. Leé a continuación algunos otros consejos.

Tener unas uñas bellas siempre, no es fácil. El trabajo, la cocina, las tareas del hogar consiguen arruinar en minutos cualquier esmerado mantenimiento. Para que aguanten la tarea diaria, las uñas tienen que estar fuertes y sanas, así les será más sencillo protegerse de los choques externos.

Lucir unas uñas sanas y bonitas es un síntoma inequívoco de buena salud, pero si presentan problemas y no hacemos un trabajo manual diario en el que las uñas entren en contacto con jabones y limpiadores o sustancias más agresivas, quiere decir que hay algo en nuestro cuerpo que no funciona.

Por lo general si gozamos de buena salud, nuestras uñas estarán fuertes y sanas. Si están un tanto débiles o quebradizas, acá van algunos consejos:


-El buen estado de nuestras uñas está relacionado con aportes suficientes de proteínas, vitaminas A y B, minerales como el calcio, el cinc y el hierro. Prestá atención a incorporar todos estos nutrientes necesarios en tu dieta diaria.

-Si utilizás esmalte, tratá de removerlo con quitaesmalte libre de acetona: esta sustancia puede resecar y dañar tus uñas.

-Nunca muerdas ni te pellizques las cutículas o la piel alrededor de las uñas: no sólo pueden estropearlas, pueden llegar a causarte una infección. Corré tus cutículas con un removedor o un elemento apropiado e higiénico.

- Cuidá tus uñas. Cortalas y limalas periódicamente. Utilizá un cepillito para limapiarlas por debajo. Tratá de mantenerlas pintadas y arregladas, el esmalte las protege y vos estarás mas consiente de cuidarlas.

-Siempre podés optar por una buena manicura, eso sí asegurate que sea alguien idóneo y que higienice los elementos que utilice cada vez que atienda a un nuevo cliente.

-Acostumbrate a usar guantes plásticos a la hora de lavar platos, limpiar la casa o poner las manos directamente en cualquier químico que pueda irritar.

-Después del baño podés aplicarte aceite en las uñas. Podés usar un aceite especial para uñas o podés usar aceite de almendras o de oliva. Los suplementos de calcio son buenos para fortalecer las uñas.


Ahora sí, recordá: Si tus uñas no lucen bien y no es cuestión de falta de cuidado, sino que están decoloradas o demasiado opacas o con hendiduras, sería un buen motivo para que lo consultes con un especialista. Pueden ser señales de otros problemas de salud mayores, como anemia, hepatitis o problemas pulmonares.
 
Uñas sanas: su relación con la comida

Si bien existen diversas alteraciones que se asocian con uñas débiles y quebradizas como: anemia, hipotiroidismo y déficit de vitaminas, entre otras, realizar una dieta vegetariana puede debilitar las uñas.

Esta situación se produce, en parte, por la falta de proteínas de origen animal; deficiencia de calcio provisto especialmente por los lácteos, un menor aporte de hierro, debido a que la absorción de este mineral es indiscutiblemente superior con el consumo de carnes rojas y, finalmente, por la carencia de iodo presente en los pescados.

Por otro lado, puede existir una carencia de Vitamina A. La encontramos en verduras como la zanahoria, calabaza, espinaca, tomate y espárragos.

La Vitamina B presente en cereales integrales (avena, cebada y trigo), frutos secos y algunas verduras (del grupo de las coles: brócoli, coliflor, repollitos de brusela, así como espinacas y lechuga).

No podemos dejar de mencionar la importancia de la Vitamina C, presente en tomate, morrón, naranja, kiwi, frutilla.

Es indudable la interrelación entre una alimentación inadecuada y la presencia de uñas quebradizas. Entonces, estemos atentos a lo que comemos, es fundamental un plan alimentario equilibrado, suficiente, variado y completo para poder incorporar todos los nutrientes.