La versatilidad y fluidez de las superficies

En esta casa los pisos se convierten en paredes, las paredes se convierten en techos y los techos se abren al cielo. Situada en Melbourne -Australia-, esta costrucción sorprende por su amplitud, su luminosidad y por los finos materiales que ejercen protagonismo. La escalera circular es además, una pieza escultórica.

La fluidez de las superficies es la característica principal de la Casa de Yarra, diseñada por los arquitectos Leeton Pointon y Susi Leeton. Los pisos se convierten en paredes, las paredes se convierten en techos, y los techos se abren al cielo.


La entrada se parece a una cueva formada por muros de hormigón. Sólo los leves e irregulares marcos de las ventanas aparecen para permitir que la luz entre en la casa. Pero dentro, la luz cae a través del vacío de los dos pisos hacia abajo y lo hace en todas las direcciones.


La cascada de luz cae por las superficies de yeso blanco y también por las de roble. Se lava sobre la piedra caliza y el mármol, iluminando las piezas de arte, los muebles y cada superficie artesanal y natural en toda la casa.

El punto focal y eje central de la casa es una importante escalera circular. Este elemento de transición divide el espacio de los dos pisos, y actúa al mismo tiempo como una pieza escultórica.


Las superficies curvas juegan con las rígidas líneas en un estilo que los arquitectos describen como 'arcaico', una mezcla sin esfuerzo tanto de lo primitivo como de lo artístico. Los arquitectos le dieron especial importancia a la selección de las maderas, las piedras y todos los otros materiales que se utilizaron para el interior.

La casa está situada al sur del río Yarra, en uno de los muchos y hermosos barrios de Melbourne. El equipo de arquitectos ganó el premio a la mejor Arquitectura Interior en los Victorian Chapter Awards de 2009.