Suspenso, tensión y sorpresa. La conjunción de estos ingredientes promete una jornada de alto voltaje en la Cámara de Diputados, en la que oficialismo y oposición se enfrentarán, a matar o morir, por la suerte del presupuesto 2011. El kirchnerismo se afanaba anoche por conseguir los 129 votos para arrancar la sesión de hoy -aunque todo indica que no lo logrará-, mientras que la oposición agitará, en la Comisión de Asuntos Constitucionales, sus denuncias sobre los intentos del Gobierno de comprar votos opositores.
El oficialismo no claudicará en su estrategia de victimizarse y culpar a la oposición de dejar a la presidenta Cristina Kirchner sin la herramienta fundamental del presupuesto.
Difícilmente reúna el quórum hoy: casi todos los bloques opositores confirmaron ayer que no darán quórum, desde Pro (que ayer limó asperezas y fijó una posición única) hasta Proyecto Sur, incluido el Frente Cívico de Luis Juez, que había insinuado temprano con bajar al recinto.
Así las cosas, y de no mediar sorpresas de por medio, los oficialistas sumarían -entre propios y aliados- entre 121 y 123 diputados sentados en sus bancas, un número que no alcanza para arrancar la sesión pero suficiente para utilizar al recinto de caja de resonancia de sus ataques a la oposición.
Las bancadas no kirchneristas insistieron en que no darán quórum porque el oficialismo no cumplió con el mandato de la última sesión, que fue convocar a la Comisión de Presupuesto para intentar arribar a consensos mínimos en torno al proyecto de ley oficial.
El kirchnerismo se mantenía ayer en sus trece; no sólo no convocaría a la comisión -que preside el oficialista Gustavo Marconato- sino que tampoco modificaría una sola coma del texto que envió el Poder Ejecutivo.
Nada que perder
En rigor, el oficialismo no tiene nada que perder: de no aprobarse la ley de presupuesto 2011, la ley de administración financiera autoriza al Gobierno a prorrogar el del actual ejercicio.
Ya lo anticipó anteayer la propia presidenta Cristina Kirchner cuando, por cadena nacional, advirtió que "el sistema jurídico vigente cuenta con todos los instrumentos" para igualmente poder gestionar.
La oposición planeó su jugada con la expectativa de que el oficialismo no reúna el quórum en la sesión, convocada para las 10.30 de la mañana.
Una hora después se reunirá la Comisión de Asuntos Constitucionales; así lo determinó la presidenta de ese cuerpo, Graciela Camaño (bloque Peronista), con el propósito de escuchar los testimonios de Elisa Carrió (Coalición Cívica), Cynthia Hotton (Valores para mi País) y Elsa Alvarez (UCR) sobre el supuesto intento de compra de votos opositores durante la escandalosa sesión del miércoles pasado en la Cámara baja.
Aquella madrugada, tal como anticipó La Nacion el viernes, al menos una docena de diputados de distintos bloques opositores recibieron llamadas de legisladores, funcionarios y ministros del Gobierno para intentar torcer su voto y facilitar la aprobación del proyecto de ley de presupuesto.
Sólo Hotton y Alvarez hicieron públicos estos contactos, lo que motivó que Carrió solicitara una cuestión de privilegio para que se investigue el asunto. Esto es, justamente, lo que abordará hoy la Comisión de Asuntos Constitucionales.
"Yo relataré en la comisión cómo sucedieron los hechos, tal como lo hice en el recinto. Sólo en la Justicia daré el nombre de la persona que me llamó", indicó ayer la diputada Hotton al ser abordada por La Nacion a la salida de la Comisión de Familia. Justamente la legisladora, junto a la diputada Alvarez, fue citada ayer por la jueza federal María Servini de Cubría, quien instruye la causa.
La expectativa, anoche, era si algún otro diputado que recibió presiones por parte del oficialismo aquella madrugada se animaría, también, a brindar su testimonio ante sus pares de la comisión. El tema se debatió, ayer, en el bloque Peronista Federal: en esa bancada al menos siete legisladores recibieron llamadas del oficialismo. "La decisión quedó librada a cada uno de ellos; hay quienes tienen miedo de hablar, pero no se descarta nada", susurraron en el bloque que preside Felipe Solá.
ESTRATEGIAS
Sesión. Pese a que no le darían los números para formar el quórum, el oficialismo intentará hoy, a las 10.30, tratar en la Cámara de Diputados la ley de presupuesto para 2011, cuyos dictámenes fueron girados nuevamente a comisión, tras el polémico debate de la semana pasada, que concluyó con denuncias de presiones a la oposición.
Análisis. La Comisión de Asuntos Constitucionales, que preside Graciela Camaño (Peronismo Federal) fue citada, a las 11.30, para avanzar en la investigación de las denuncias.
En la Justicia. La jueza María Servini de Cubría citó a declarar a Hotton y Alvarez, que denunciaron haber sido presionadas.
Citaciones. La comisión tiene previsto escuchar los testimonios de los diputados Elisa Carrió (Coalición Cívica), Cynthia Hotton (Valores para mi País) y Elsa Alvarez (UCR).
Plan B. De no aprobarse el presupuesto, el Gobierno apuesta a que se prorrogue el actual ejercicio. Ello le podría dar un manejo discrecional de los recursos excedentes, que podrían llegar a $ 100.000 millones.
Un intendente admite que llamó
RIO GALLEGOS (De nuestra corresponsal).- El intendente de Puerto San Julián, Nelson Gleadell (kirchnerista), reveló ayer que llamó a la diputada nacional Elsa Alvarez (UCR), oriunda de esa localidad, durante la jornada que se trataba el presupuesto en la Cámara baja. Su nombre fue mencionado aquí como uno de los posibles autores de las llamadas que recibió Alvarez para pedirle que se ausentara a la hora de votar el presupuesto. "No fue una llamada bajo ningún concepto con intención negativa", afirmó en una entrevista publicada en el diario local Tiempo Sur y aclaró que fue para "expresarle que si el presupuesto no era acompañado, peligraban obras de importancia que tienen que ver con el desarrollo y la proyección" de la provincia y la intendencia.
El oficialismo quiere sesionar para votar su proyecto
El kirchnerismo se afanaba anoche por conseguir los 129 votos para arrancar la sesión de hoy -aunque todo indica que no lo logrará-, mientras que la oposición agitará, en la Comisión de Asuntos Constitucionales, sus denuncias sobre los intentos del Gobierno de comprar votos opositores.El oficialismo no claudicará en su estrategia de victimizarse y culpar a la oposición de dejar a la presidenta Cristina Kirchner sin la herramienta fundamental del presupuesto.