No tiene el número asegurado para iniciar la sesión. Casi toda la oposición anticipó que no aportará el quórum para el comienzo del debate y una parte de ella, incluso, calificó de ilegítima la convocatoria. Pero, tras el fracaso de la sesión de la semana pasada, el oficialismo insiste.
Por pedido de la bancada oficialista, que conduce Agustín Rossi, el presidente de la Cámara baja, Eduardo Fellner, convocó a una sesión especial para tratar, mañana, desde las 10.30, el proyecto de presupuesto enviado al Congreso por la Casa Rosada.
La convocatoria se basó en los requisitos reglamentarios de la Cámara baja, pero sin que hubiera una negociación entre el oficialismo y la oposición, por lo que el kirchnerismo no tendría más voluntades que las que reunió en la polémica sesión del miércoles pasado.
Ese debate terminó con denuncias opositoras sobre compra de votos y una votación con la que la oposición logró que el proyecto regresara a la Comisión de Presupuesto. El presidente de esa comisión, el kirchnerista Gustavo Marconato, no prevé realizar una convocatoria para volver a debatir el tema.
El escenario complejo que tiene por delante el oficialismo lo delineó la propia presidenta Cristina Kirchner, que, en cadena nacional, sostuvo ayer que lo más probable era que el Gobierno se quedara sin presupuesto o que la oposición introdujera cambios en la iniciativa oficial. Anticipó que, en esos casos, prorrogaría el presupuesto actual o vetaría lo aprobado por el Congreso.
En el oficialismo repiten los argumentos que dio la Presidenta: advierten que Cristina Kirchner no va a gobernar con un presupuesto elaborado por la oposición y remarcan que se trataría del primer gobierno al que el Congreso no le aprobara un proyecto de presupuesto.
"La idea es que quede claro quién es quién y que cada uno asuma su responsabilidad ante la sociedad", explicó a La Nacion un integrante del oficialismo que aún confiaba en que una parte del radicalismo asistiera a la sesión.
Estrategias opositoras
El radicalismo, que aportó el quórum para el inicio del debate del miércoles pasado, formalizará su posición recién hoy. Pero diputados de los dos sectores en que está dividido el bloque radical anticiparon que esta vez no ayudarán al oficialismo.
"Si el Gobierno no da una señal, es muy difícil. Lo que vemos es que el Gobierno quiere victimizarse y prorrogar el presupuesto de 2010", dijo Pedro Tunessi, cercano a Ricardo Alfonsín. "No vamos a dar quórum. Si no hay dictamen de la Comisión de Presupuesto, la convocatoria es ilegítima", sostuvo Silvana Giúdici, principal ladera del presidente de la bancada, Oscar Aguad.
Ese mismo argumento sostiene la Coalición Cívica (CC), que presentó una impugnación al llamado de sesión especial. "La citación se hizo desobedeciendo la voluntad de la cámara, que ha votado la vuelta del expediente a comisión", dijo la diputada Patricia Bullrich.
El argumento de la oposición es que al votarse el regreso a comisión, el dictamen caducó, por lo que debe emitirse uno nuevo. Agrega que en caso de querer tratar el tema en la sesión especial sin dictamen, se necesitaría el acuerdo de los dos tercios de los diputados.
La respuesta del oficialismo, contenida en el texto de la convocatoria de Fellner, es que para citar a una sesión especial ni siquiera hace falta que el proyecto cuente con dictamen. El caso particular no está previsto en el reglamento de la cámara, por lo que la resolución dependerá del número de diputados que logre reunir el oficialismo.
Aunque buena parte de los bloques opositores formalizarán sólo hoy la decisión sobre dar quórum o no, en todas las bancadas anticiparon que lo más probable es que no acompañen al oficialismo.
Esa posición fue adelantada ya por el interbloque de centroizquierda, que encabeza Fernando "Pino" Solanas; el Partido Socialista (PS), y el GEN, de Margarita Stolbizer. "Creemos que antes que nada debe reunirse la Comisión de Presupuesto, que fue lo que se decidió en la sesión anterior", dijo Mónica Fein, jefa de la bancada del PS, a La Nacion.
En el Peronismo Federal también prima la idea de no dar quórum en la sesión de mañana, aunque la decisión sólo se tomará hoy, en una reunión de bloque. Lo mismo pasa en Pro, una de las bancadas que facilitó el inicio de la sesión de la semana pasada y que luego quedó partida por la decisión de votar en contra de la iniciativa del oficialismo.
En caso de que el kirchnerismo no logre asegurar el quórum, la Comisión de Asuntos Constitucionales comenzará a tratar, a las 11.30, las denuncias de tres diputadas sobre presuntas presiones del oficialismo para que integrantes de la oposición cambiaran la dirección de su voto y acompañaran el proyecto oficial.
El Kirchnerismo quiere sesionar mañana; tensión
No tiene el número asegurado para iniciar la sesión. Casi toda la oposición anticipó que no aportará el quórum para el comienzo del debate y una parte de ella, incluso, calificó de ilegítima la convocatoria. Pero, tras el fracaso de la sesión de la semana pasada, el oficialismo insiste. Por pedido de la bancada oficialisti, el presidente de la Cámara baja, Eduardo Fellner, convocó a una sesión especial para tratar, mañana, desde las 10.30, el presupuesto de la Casa Rosada.