De acuerdo al cristal con que se mire: CFK

La Argentina, rápidamente a través del presidente de la UNASUR, Néstor Kirchner, salió a buscar los apoyos necesarios de la región para mostrar en un bloque monolítico, la defensa de los países latinoamericanos en apoyo a la democracia ecuatoriana, jaqueada por una rebelión policial.Desafortunada actitud asumida ante el pedido de extradición del país hermano de Chile,.

En veinticuatro horas, o menos, nuestra Presidenta usó dos miradas diferentes a problemas de índole externo, que si bien no son similares, debería haber actuado con un mismo equilibrio en ambos casos.

La Argentina, rápidamente a través del presidente de la UNASUR, Néstor Kirchner, salió a buscar los apoyos necesarios de la región para mostrar en un bloque monolítico, la defensa de los países latinoamericanos en apoyo a la democracia ecuatoriana, jaqueada por una rebelión policial. Debemos felicitar por la reacción inmediata que hubo, ante un hecho que se presumía podía poner en riesgo la democracia y que, luego fue sofocado, resumiendo el mismo a una presión interna de fuerzas de seguridad que reclaman cuestiones económicas. En este caso nuestro país es un coprotagonista de la situación.

Donde sí es protagonista directo, es en la desafortunada actitud asumida ante el pedido de extradición del país hermano de Chile, de un ciudadano chileno, acusado de cometer graves delitos, como el de homicidio y secuestro. Situación planteada en 2004.

Vemos con asombro que la excusa para no tramitar la extradición de un ciudadano de otro país, quien cometió los delitos de los que se lo acusa dentro de territorio chileno, se basa en un dictamen de la CONARE (Comisión Nacional para los Refugiados), organismo que adquiere un rol judicial al sentenciar que los hechos cometidos por Galvarino Apablaza no fueron de carácter terrorista, poniendo en duda al mismo tiempo a la justicia chilena, al decir que no cree que haya pruebas convincentes.

Nuestra Presidenta, como vemos cree más en la decisión de la CONARE, que en el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, quien habilitó la extradición del ciudadano chileno acusado en el mes de septiembre.

Nuevamente observamos con alta preocupación la irresponsabilidad con la cual se manejan las relaciones exteriores argentinas y la falta de respeto absoluto que tiene el Poder Ejecutivo Nacional de la división de poderes.