Verano mendocino:Jaque busca agua

La guerra con los médicos, la ley seca, la "olvidada" empresa de energía. Lo urgente tapa lo importante. El discurso "naif" y el ofrecimiento para los médicos rebeldes. Esta semana se presenta la línea interna jaquista. Dos frases históricas de la política argentina aparecen como inspiradoras del análisis de la semana.

Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

La semana quedó marcada primero por la muerte de Romina Yan, la hija de Gustavo Yankelevich y Cris Morena: una hija de la televisión; y después por el descarnado intento de golpe de Estado en Ecuador, camuflado de revuelta policial por los detractores de Rafael Correa, el presidente del pequeño país sudamericano. Estas citas son necesarias para no prescindir de ese marco coyuntural y tan abarcativo y al fin sí intentar ubicar el foco en un escenario netamente mendocino. La propuesta es tomar como disparador una frase que imprimió a fuego una época de la Argentina: “Les hablé con el corazón, y me contestaron con el bolsillo”. Fue en 1988, cuando Juan Carlos Pugliese, Ministro de Economia de Alfonsin, lo dijo en plena crisis inflacionaria.

Aquella frase histórica de uno de los políticos que generaron esta última etapa democrática es una síntesis sincera de las pujas entre quien administra el Estado y quien lo controla en época de crisis.

Escena 1: Las Guerras Médicas

La evocación de los dichos de Pugliese es oportuna para graficar el momento de Celso Jaque y su gobierno. A las puertas de ingresar al último cuarto de su gestión parece que el mandatario va buscando a sus oponentes, o ellos le salen al paso. De cualquier modo, se trata de una dinámica de esta administración, que ha hecho de la contramarcha una marca.

A fuerza de ser precisos, en el último conflicto -la protesta de los médicos, que están ejecutando un plan de lucha por lograr un aumento salarial- aquella famosa ecuación de Pugliese parece invertirse.

Los profesionales de la salud le exigen a Jaque un aumento salarial, y Jaque les suplica que no piensen en ello sino que recuerden su juramento hipocrático y que se concentren en los pacientes antes de presionarlo a él con paros cada vez más extensos. O sea, los médicos le reclaman que abra el bolsillo y Jaque les ofrece el corazón.

En el escenario estrictamente político y donde la pelea es más a cara descubierta Jaque repite la fórmula y le recomienda al cobismo que antes de verlo “muerto”, piensen en los mendocinos.

Algún avispado oficialista diría que en realidad se trata de un síntoma de que este gobierno no está tan mal como lo quieren pintar. Porque semejante discurso emotivo como el que esgrime el jefe del Ejecutivo sólo podría ser propio de quien se siente capaz de soportar presión política en cantidad, porque tiene algún respaldo. Es decir, en el Gobierno afirman tener una salida antes que se desate una crisis. "Más vale que sea así" se atajan los mismos peronistas teniendo en cuenta que es un bien común -en este caso la salud pública- lo que está en juego.

Si es así, entonces se entiende que detrás de los dichos de Jaque hayan otros actores silenciosos dispuestos a mostrar con cierta crudeza las fallas del sistema que rayan con el cinismo.

 


Los que ayudan a Jaque a armar el discurso de tono "naïf" planean mostrar cuántos pacientes se atienden en un turno de una guardia del Hospital Sícoli de Lavalle. Y focalizan la atención en la situación en que quedó envuelto el médico radical Antonio Salido (foto). En Casa de Gobierno remarcan que una guardia del Sícoli llega a atender a 5 pacientes, por lo que quedaría desvirtuado cualquier argumento apuntado a la saturación del sistema.

Por otro lado quizá más grave aún, en el Ejecutivo, apuntan directamente a la responsabilidad del médico en ese caso y aseguran que hay pruebas documentadas que están en manos del fiscal especial Santiago Garay, que investiga el asunto que terminó con la muerte de un recién nacido.

El punto -y vale recordarlo- es que el episodio sucedió la madrugada del 9 de septiembre cuando Valeria Morales perdió a su bebé mientras viajaba en una ambulancia que iba desde el Hospital Sícoli al Lagomaggiore por orden de Salido, quien estaba a cargo de la guardia del hospital de Lavalle. En ese tramo, la chica tuvo fuertes contracciones y el bebé nació muerto. Todo terminó en una denuncia de ATE contra el director del Sícoli, Oscar Arrieta y contra el mismo ministro de Salud, Juan Carlos Behler, quien se pasó buena parte del conflicto fuera de la provincia por un viaje a Europa.

Ese capítulo luctuoso se convirtió en el preludio de un enfrentamiento político y gremial donde Jaque aparece cándido, con su discurso, anteponiendo el corazón al bolsillo para terminar el enfrentamiento con los médicos. Sin embargo, con dureza, el Ejecutivo mantiene la postura de no llamar a conciliación obligatoria, para no permitirle al gremio de los médicos (Ampros) a que exija el pago de los días de paro. Pero a la vez espera encontrar canales de diálogo concediendo algunas condiciones laborales que no representan aumentos directos de salarios, sino mejoramiento de ingresos a cambio de más horas de servicio otorgando adicionales como el de "mayor dedicación". El martes, un día antes del inicio de las medidas de fuerza que están anunciadas por tres días, el Gobierno hará esos ofrecimientos.

Aun así, como se ha advertido, están los funcionarios que aseguran mascullando bronca que llegará el momento de desnudar las falencias del sistema y la responsabilidad de los médicos que son parte de que la Salud funcione de este mal modo.

Escena 2: La ley seca

En contrapartida, hoy por hoy la preocupación de Jaque parece estar en el verano y en las cañerías de agua y cloacas para que aguanten. Y como se ve la actitud es distinta. El Gobierno ha declarado la emergencia hídrica y no busca confrontar sino más bien acordar para tener disponible los fondos que le permitan hacer las obras mínimas para “pasar el verano” –el último de la gestión- y ésto es literal y no una mera analogía de aquella ocurrencia nefasta de Álvaro Alsogaray en 1959, que al anunciar uno de los tantos ajustes económicos dijo: “Hay que pasar el invierno”.

 


Al deshielo que es insuficiente para cubrir la demanda de agua dulce hay que contrarrestarlo con un mejor aprovechamiento del recurso. Para eso, no sólo se piensa en el agua que llega al llano por vía superficial sino también a través de la subcuenca, por eso se activarán varias perforaciones para extraer agua subterránea. A la vez, si bien la obtención del fluido es complicada, cada vez es más complejo el tratamiento del agua potable por falta de infraestructura real que permita la potabilización y el tratamiento de efluentes urbanos.

En este caso Jaque llama a una alerta seca: una serie de medidas restrictivas en el consumo de agua, con una grilla de multas en base a la gravedad y la reincidencia de la actitud irresponsable y negligente al momento de consumir el agua potable.

Está claro que la creación de la empresa Aguas Mendocinas después de un año de intervención de la extinguida OSM, nace apresuradamente y a esta altura del año, para enfrentar la época estival con la empresa estatal en marcha y con 49 millones de pesos a su favor autorizados por la Legislatura.

Escena 3: Lo urgente es más importante que lo estratégico

La semana pasada el oficialismo logró aplacar los ánimos periodísticos azuzados por las sospechas instaladas por el radicalismo sobre la veracidad de la firma del decreto que incluía a Mendoza en la Promoción industrial. A esta altura a Jaque poco le importa si estamos o no en zona del beneficio impositivo porque tiene la certeza que todo se trabará por el reclamo de La Pampa, que pugna por tener una nueva compensación por los perjuicios del régimen a su economía. 

 


La bronca de Jaque se origina en la irrupción de Julio Cobos, quien se encargó de advertir a través de sus voceros que La Pampa iría contra el decreto promocionador que Jaque había anunciado con tanta pompa. A esa bronca se le sumó la decepción y la envidia que le surge al peronismo local, al adolecer de legisladores nacionales con poder lobby como el pampeano Carlos Verna (foto) un verdadero operador de los intereses del gobierno de Oscar Jorge. “Ahí estamos flojos... no podemos hacer nada desde el Congreso frente a sanjuaninos o pampeanos”, admitieron los jaquistas amargados.

De esas confesiones también se desprenden otras conclusiones que se hacen en el Cuarto Piso del Palacio: los temas urgentes le han hecho perder la mirada estratégica al Gobierno. La salida de la Promoción, el desendeudamiento, o el plan de emergencia hídrica han distraído al oficialismo en el impulso de otros tópicos como la creación de la empresa de energía.

Este último punto es un claro ejemplo de uno de los objetivos que ha quedado postergado por las urgencias y ha generado a la vez la reacción de la oposición y en especial el cobismo, para tomar la delantera en problemáticas centrales como la minería. Es el caso de la ley de desadhesión de Mendoza a la ley nacional de Minería, fundada en la necesidad de buscar mejores condiciones para la provincia frente a las inversiones mineras. Esa norma ya tiene sanción de la Cámara de Diputados y más allá del malestar que le genera al peronismo este avance cobista en la Legislatura, es cierto que esta discusión podría quedar superada si la iniciativa oficialista de la empresa de energía se hubiera motorizado en el parlamento mendocino. Por ahora ese proyecto ha logrado la aprobación de Diputados y está empantanado en el Senado.

Con la empresa de energía habría un instrumento de participación del Estado ante el interés privado de explotar el subsuelo mendocino. La empresa estatal podría asociarse a las inversionistas privados y accedería a ganancias muy superiores a las menguadas regalías que hoy establece la ley nacional.

Final de escena: más jaquistas que Jaque   

Todo este panorama tiene un telón que, en el fondo, es el desvelo de Jaque y los suyos: las elecciones 2011. El gobernador tiene a su lugarteniente Alejandro Cazabán metido de cabeza en los preparativos de la presentación de la Línea Mendoza donde están encolumnados casi todos los ministros del gabinete, excepto el secretario de Ambiente Guillermo Carmona. Las otras patas que fortalecen a este jaquismo son los poderosos intendentes Rubén Miranda de Las Heras y Alejandro Abraham de Guaymallén. Junto a ellos se ha sumado el ex gobernador Rodolfo Gabrielli. La lista de dirigentes no se agota allí aunque en el acto se lo verá a Jaque encabezando la mesa política.

 

La idea de la Línea Mendoza se transparentará en ese encuentro de debut partidario donde se declarará fidelidad kirchnerista. Aunque a medida que avance el tiempo Jaque y Miranda deberán cuidarse más con sus movimientos sino quieren despertar la ira de Néstor Kirchner. Los contactos del gobernador y del presidente del PJ con Mario Das Neves (foto), el actual gobernador de Chubut y precandidato a presidente por el Peronismo Federal pueden provocar al pingüino mayor.

Los mismos peronistas disidentes en Mendoza se molestaron con Das Neves (émulo de Lula, por lo menos en la apariencia física) porque llegó esta semana a Mendoza con una agenda de encuentros programada por Matías Stevanato, el secretario privado de Jaque y por Federico Domínguez, un abogado vinculado a Miranda. Stevanato es amigo de Pablo Das Neves, hijo del mandatario chubutense. Las vinculaciones no pasaron desapercibidas y conociendo la red de información que tiene el kirchnerismo tampoco serán soslayadas por el olimpo K.

De todos modos la Línea Mendoza, entre otros propósitos, buscará territorializar el movimiento que tiene epicentro en la misma Gobernación. “Se trata de equilibrar fuerzas dentro del PJ, especialmente con los azules” define uno de los voceros jaquistas encargados de fijar una fecha de esta semana y un lugar para un acto donde se agrupen unas 500 personas. Ese día será el día oficial del nacimiento del “jaquismo” dentro del PJ y lo hará una semana antes de la llegada de Néstor a Mendoza. Habrá, lo que se dice, una profesión de fe.