A pesar de los últimos desplantes del matrimonio presidencial, los ministros de Celso Jaque sacaron pecho y asistieron a celebrar junto a funcionarios de segunda línea de la Anses el primer aniversario de la asignación universal por hijo.
El kirchnerismo se dio el gusto de copar el aula magna de una de las facultades más conservadoras de la UNCuyo, Ciencias Económicas, y que curiosamente hoy es dirigida por un ex vicegobernador peronista: Jorge "Coco" López. El Gobierno decidió apostar allí, además de militantes justicialistas que fueron considerados como trabajadores de la Anses, a medio gabinete. Parecía haber quedado como parte del pasado el ninguneo político sufrido desde la Nación a partir de la Promoción Industrial y las evasivas de Néstor Kirchner a visitar Mendoza.
Los ministros Mario Adaro, Adrián Cerroni, Guillermo Carmona y Francisco Pérez -sumados a segundas líneas de cada ministerio-, más los intendentes Joaquín Rodríguez -Tupungato- y Roberto Righi -Lavalle-, asistieron a la mesa encabezada por Rodrigo Ruete, ex funcionario jaquista ahora en la cúpula de la Anses a nivel nacional, y Héctor Rasso, gerente local del organismo previsional. Ambos tenían un motivo particular para celebrar: el primer año de aplicación de la asignación universal por hijo, como política impulsada por Cristina Fernández.
"Festejamos un año de la política social más importante de los últimos cincuenta años", graficó el funcionario nacional, que ocupa el segundo lugar detrás de otro ex Jaque-boy: el titular de la Anses, Rodrigo Bossio.
El discurso de Ruete desató aplausos y redoblantes entre la barra de militantes cuando enuméro los hitos en la política social del kirchnerismo: además de la asignación por hijo, también ponderó el programa Conectar Igualdad -la entrega de notebooks a estudiantes secundarios de todo el país- y la movilidad de la edad jubilatoria.
Ruete defendió también el modelo previsional impulsado por el Gobierno nacional de las críticas opositoras y, en ese tren, recordó aquellos dichos del senador nacional por Mendoza, Ernesto Sanz -hubo un amague de silbido, que vinculó la política de la asignación con el consumo de drogas. Y, por supuesto, también concentró esfuerzos en defender el veto de Cristina a la ley del 82 por ciento móvil.
Pero además de los vítores, también hubo un minuto para el silencio, convocado para el joven funcionario que alguna vez perteneció a la Fundación Contemporánea que lidera Simón Bestani -hoy, en el peronismo federal-. Se trató de un mínimo homenaje a Mariano Ferreyra, el militante del Partido Obrero que murió ayer de un balazo en una marcha en Buenos Aires.
Pero aunque el invitado era Ruete, el que cerró el acto fue Héctor Rasso. Hubo una coincidencia significativa que ambos remarcaron: la importancia de la "militancia" de los trabajadores de la Anses como un fundamental baluarte en la política social del Gobierno nacional y con un reflejo en Mendoza.
El kirchnerismo mendocino no ahorró gastos: distribuyó remeras que, por un lado, parecían merchandising del organismo previsional -con la leyenda de la asignación universal por hijo-, pero en el reverso rezaba "peronismo puro, kirchnerismo al palo".
"Es una emoción muy grande decir que tenemos militantes de la Anses", sostuvo Rasso, destacando la labor de sus colaboradores en el organismo para llevar a cabo la acción social de inscribir a la mayor cantidad de gente en el programa nacional. "La asignación no es clientelar, es un derecho y vino a quedarse", remarcó.
Sin embargo, cuando MDZ quiso consultar a uno de estos trabajadores que modelaban la remera y portaban banderas promocionando el programa "Conectar igualdad", la respuesta fue lacónica: "No trabajamos en la Anses. Somos militantes peronistas de San Carlos...".
Este nuevo gesto político del peronismo provincial también generó cierta incomodidad en los estudiantes de Ciencias Económicas. Apenas una minoría, la que participa en la actividad política de los centros de estudiantes, libraba su propia batalla a través de los panfletos.
Por un lado, ACE, el brazo universitario del peronismo, volanteaba las bondades de la asignación universal -que brinda cobertura al 98 por ciento de los menores de 18 años, que redjujo un 65 por ciento la indigencia en esa misma franja, que se redujo la brecha de desigualdad un 30 por ciento, entre otros aspectos-.
Por el otroanónimos militantes de la Franja Morada, vinculada a la UCR, que arrojaron desde el tercer piso un pequeño volante sobre los redoblantes y los bombos: "Sí a la dignidad al 82 por ciento móvil. No al veto K".
Fuera de la necesidad política de movilizar gente y pese a la salvedad sobre el clientelismo, el gerente local de la Anses destacó que, en Mendoza, unos 255 mil chicos de 70 mil familias se encuentran cubiertos bajo la asignación universal por hijo.