En el Dia del Seguro, renuncia el Superintendente

En el tradicional cóctel de cada 21 de octubre, los asistentes se enteraron ayer de la renuncia a su cargo del superintendente de Seguros de la Nación, Gustavo Medone. Por la tarde, la salida del funcionario fue un rumor, pero la novedad se confirmó cuando él mismo, al finalizar su discurso, dijo que había llegado el final de su gestión como regulador de la actividad de las aseguradoras.

La celebración del Día del Seguro llegó este año con una sorpresa para los empresarios del sector. En el tradicional cóctel de cada 21 de octubre, los asistentes se enteraron ayer de la renuncia a su cargo del superintendente de Seguros de la Nación, Gustavo Medone. Por la tarde, la salida del funcionario fue un rumor, pero la novedad se confirmó cuando él mismo, al finalizar su discurso, dijo que había llegado el final de su gestión como regulador de la actividad de las aseguradoras.

Según trascendió, si bien habría varios candidatos a ocupar el cargo, uno de los más firmes sería Francisco Durañona y Vedia, un militante kirchnerista de 36 años. Hijo de quien fue dirigente del partido liberal Ucedé, se desempeña como gerente de Iniciativas Institucionales de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses). Se lo pudo ver en los últimos tiempos en algunos actos junto con el director del organismo previsional, Diego Bossio, y el ministro de Economía, Amado Boudou.

Medone, que mantuvo por lo general una buena relación con los operadores del sector, no expuso cuáles habían sido los motivos que lo llevaron a la dimisión. Entre algunos directivos circulaban versiones sobre supuestas diferencias con Boudou.

Medone había llegado al cargo a principios de 2009, luego de haber trabajado en la Anses, principalmente durante la gestión del actual intendente de Tigre, Sergio Massa.

Antes del discurso de Medone, el presidente de la Asociación Argentina de Compañías de Seguros, Francisco Astelarra, afirmó que en los últimos doce meses la facturación del sector había alcanzado a los $ 38.000 millones, a la vez que las aseguradoras pagaron más de cuatro siniestros por minuto.

Astelarra, que habló en nombre del Comité Asegurador Argentino -que reúne a varias cámaras empresarias del sector-, volvió a recordar que estaba aún pendiente la reforma de la ley de riesgos laborales, tras los cuestionamientos que hizo la Corte Suprema.

Según el directivo, para que la reforma sea eficaz en el objetivo de resolver la litigiosidad creciente, debería contemplarse "la instauración de un procedimiento administrativo previo [al juicio] obligatorio con calidad de cosa juzgada, y la previsión de una técnica de armonización entre el sistema tarifado y la acción civil".

La principal declaración de inconstitucionalidad que sufrió la actual ley, vigente desde 1996, apuntó contra el artículo 39, que pretendió impedir que un trabajador cubierto por el sistema de las ART pudiera ir a la justicia civil contra su empleador ante un caso de accidente o enfermedad laboral.

Astelarra destacó que el sistema de riesgos había logrado, durante su vigencia, "un descenso del 60 por ciento en el índice de fallecidos" por causas laborales.

Incentivos al ahorro

También mencionó una iniciativa reciente de la Asociación de Aseguradores de Vida y Retiro de la República Argentina (Avira) para que se desarrolle un seguro jubilatorio voluntario, que actuaría como un producto de ahorro que permitiría mejorar las jubilaciones que ofrece el sistema previsional de reparto.

Sin embargo, la posibilidad de desarrollo de ese tipo de coberturas está atado -como en otros países- a la vigencia de incentivos fiscales. Y, como en otros años, el reclamo por una disminución de la carga tributaria para el sector fue expresado también ayer. "Lejos de lograr una baja, observamos que muchos municipios y provincias nos aumentan las alícuotas y generan gravámenes", dijo Astelarra.

Lo escuchaba el jefe de la AFIP, Ricardo Echegaray, que participó del brindis en el hotel Alvear