Arquitectura acústica: lo esencial, invisible a los ojos

Ya sea para disfrutar de una película, un videojuego o un evento deportivo, o simplemente para ver televisión, ahora es posible tener en casa un espacio como el de un cine comercial. Se trata de combinar diseño acústico, estética, confort y funcionalidad.

Los Home Theaters, Family Media Rooms y Home Offices ofrecen un “santuario” familiar único para disfrutar de la tecnología de alta definición audiovisual en espacios acogedores y acústicamente preparados. El tener un espacio dedicado ofrece la posibilidad de compartir momentos con amigos y familia en un ambiente cómodo y seguro. Los desarrollos como el HD DVD y Blu-Ray permiten a todo el grupo familiar disfrutar como si se estuviese en una sala de cine, sin tener que salir de casa. Sea la intención mirar un evento deportivo, disfrutar de una película, jugar videojuegos o simplemente ver televisión, ahora es posible tener un espacio como el de un cine comercial, con proyectores, muebles especiales y asientos confortables.

Actualmente el equipamiento audiovisual disponible para el hogar puede igualar o incluso superar la experiencia que se tiene en un cine tradicional. Un error muy común es desarrollar estas áreas de entretenimiento dedicado mirando únicamente la lista de equipamiento. Más allá de la importancia que los equipos tienen, la aislación de los espacios es también fundamental.

El concepto del diseño acústico aplicado al diseño arquitectónico tiene varias dificultades para quien no está entrenado. No se trata solamente de adaptar un espacio para experimentar y disfrutar una película o un disco. También se trata de combinar diseño acústico, estética, confort y funcionalidad, todo en perfecta armonía entre la aislación y una acústica interior eficiente.

La idea es brindar soluciones y que los requerimientos acústicos no se interpongan en el camino de la arquitectura, el programa constructivo, ni los deseos del cliente. Se trata de combinar el comportamiento físico del sonido con la arquitectura. Aislar el sonido que puede resultar una molestia cuando miramos una película o escuchamos nuestra banda favorita, se vuelve entonces una tarea más que interesante para la arquitectura, ya que además de crear ambientes acústicos se estará logrando un espacio estéticamente agradable.

WSDG, con oficinas en New York, Europa, Brasil, Argentina, México, Miami y Hong Kong, es el grupo que ha estado realizando esta tarea por más de 40 años en todo el mundo. Desde grandes espacios, como el Jazz at Lincoln Center o el Hard Rock Café de New York, diseñados para un gran número de personas, al estudio de Fito Paez Circo Beat en Buenos Aires, Oven Studios de Alicia Keys, a espacios como home theaters para Richard Gere y Alec Baldwin, entre los más de 2500 proyectos alrededor del mundo.

Aislación Acústica

El primer paso es “no molestar ni ser molestado”. Una vez que el espacio a tratar y el programa de diseño y construcción ya ha sido definido, el objetivo está relacionado con los niveles de aislación acústica propuestos. Se analiza cómo eliminar el ruido exterior –como el tránsito que no nos permite escuchar la TV– y también como impedir que el sonido del interior salga, ya sea desde el living o desde una sala de máquinas. Uno de los elementos clave para alcanzar una aislación completa del tránsito, la autopista, la máquina de cortar césped del vecino, y también de poder subir el volumen en nuestro living sin molestar a los demás en cualquier momento del día es el sistema constructivo “box-in-a-box” (cuarto dentro de un cuarto). Se basa en la construcción de un espacio interior, completamente despegado de las paredes exteriores, donde la energía queda contenida, ya sea dentro o fuera de la “caja”.
 
Acústica Interior
 
Hay muchos elementos acústicos y electroacústicos que ayudan a alcanzar una performance superior del sonido, pero los tratamientos de techos y paredes son las herramientas básicas, acústicamente hablando. El comportamiento físico del sonido puede compararse con una pelotita de ping pong. Para entender como se propaga un sonido, podemos compararlo con el recorrido que hace la pelotita si hablamos frente a una pared: la voz rebotará contra el muro como lo haría una pelotita arrojada desde el lugar en que estamos. Tanto la pelotita como el sonido volverán hasta nosotros. Ese sonido que vuelve se suma al que seguimos emitiendo y eso es lo que aumenta el barullo.

La situación se complica más cuando son muchas las personas que hablan. Pero si la pared sobre la que rebota la pelotita es un muro blando, parte de la energía se pierde en el muro y ésta vuelve con menos fuerza. Esa misma acción es la que producen los materiales absorbentes sobre el sonido. La onda sonora rebota sobre un material poroso y pierde energía. Cuanta más energía pierda, menos fuerza le quedará para volver al punto de emisión. Si se logra que el ruido no vuelva hasta nuestros oídos, se evitará el barullo en el ambiente. Otra manera de disminuir el ruido es evitar paredes perfectamente paralelas: el sonido tendrá que rebotar varias veces antes de volver al punto de partida. Como cada vez que rebota pierde energía, cuando llegue el sonido será muy débil y no molestará.

Estar en un espacio tranquilo es más placentero y brinda muchas ventajas. Para empezar, los lugares bulliciosos son tan desagradables que mucha gente se va de un restaurante ruidoso antes de llegar al postre. La mala acústica de los ambientes también es responsable de algunas peleas familiares: los chicos no alcanzan a oír la tele porque los mayores conversan y los adultos hablan a los gritos porque la tele no les permite escucharse. No menos grave es el ruido en las oficinas: muchas veces, el personal padece dificultades para concentrarse en el trabajo, estrés y hasta cansancio físico. Hoy con las grandes ventajas de la tecnología y la acústica, todos estos inconvenientes pueden ser previstos, evitados, corregidos y resueltos, sin que su intervención modifique para nada nuestro entorno, si así lo queremos.


Agradecimiento: Irina Mindlis/WSDG
Architectural Acoustics | Audio Visual | Technology Integration

Fotos: Jomar Bragança